Ninja Gaiden Ragebound ha llegado con fuerza, y es que representa el regreso de una entrega en 2D después de más de tres décadas. Desarrollado en colaboración entre Dotemu y Koei Tecmo, el juego busca combinar la esencia clásica con un diseño moderno que atrae tanto a los nostálgicos como a los nuevos jugadores. David Jaumandreu, director y productor del juego, destaca que el equipo se inspiró en la rica historia de la serie, incluyendo elementos de los títulos 3D que han sido fundamentales para su evolución.
Vuelta a los orígenes
El título destaca por sus dos protagonistas, Kenji y Kumori, cada uno con estilos de combate únicos que permiten a los jugadores experimentar dinámicas diferentes en la jugabilidad. Esta dualidad no solo agrega variedad, sino que también complementa las filosofías opuestas de sus respectivos clanes, el de Ryu Hayabusa y el Black Spider Clan. Además, Ragebound mantiene la reputación de alta dificultad que caracteriza a la serie, ofreciendo un modo extra difícil diseñado para desafiar incluso a los jugadores más experimentados.
Con más de 15 etapas principales y varias misiones secretas, el enfoque en la calidad de los niveles es un pilar del desarrollo de Ragebound. Los desarrolladores decidieron crear un juego por etapas en lugar de un Metroidvania para permanecer fieles a las raíces de la franquicia. A través de una cuidadosa atención al diseño, el equipo ha logrado ofrecer una experiencia que no solo rinde homenaje a sus antepasados, sino que también eleva los estándares de hoy.
Jaumandreu enfatiza que el trabajo en Ragebound ha proporcionado al equipo lecciones valiosas, especialmente en áreas como las animaciones y la respuesta rápida de los movimientos, lo que sin duda influirá en futuros proyectos. Como uno de los regresos más esperados, Ninja Gaiden Ragebound está destinado a ser un hito para los fanáticos de la acción en 2D.