Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – The Movie: Infinity Castle ha realizado un impresionante debut en Japón desde su lanzamiento el 18 de julio, rompiendo récords de taquilla en el proceso. La película, distribuida por Toho y respaldada por Aniplex, una compañía del grupo Sony, logró recaudar JPY1.65 mil millones (aproximadamente $11.13 millones) en su primer fin de semana, vendiendo 1,155,637 entradas.
Una franquicia cuyo éxito perdura en el tiempo
Este éxito no solo es significativo a nivel nacional, sino que también ha tenido un impacto notable en el mercado global de cine, impulsando un gran fin de semana para Imax. La popularidad de Demon Slayer ha demostrado ser un fenómeno duradero desde su estreno inicial en 2019, y esta nueva entrega parece estar siguiendo el mismo camino de éxito. En un ecosistema donde las películas animadas compiten intensamente por la atención del público, Infinity Castle se destaca como un hito dentro del género.
Desde su lanzamiento, ha sido evidente que Infinity Castle atrajo a una gran cantidad de fanáticos, tanto viejos como nuevos, sellando su lugar no solo en la historia de la taquilla japonesa sino también en la del cine animado. Sin embargo, el contexto de la pandemia ha hecho que el éxito de taquilla en estos días tenga sus propias particularidades, lo que convierte cada cifra de recaudación en un logro significativo.
Con la fuerza de las redes sociales y el fervor de la comunidad de seguidores, se anticipa que las cifras de taquilla continúen creciendo en las próximas semanas. Mientras el mundo del cine observa los movimientos en la taquilla, Demon Slayer reafirma su dominio y se establece como un referente en la cultura pop contemporánea.