Al principio, los más agoreros decían que presentar La Bola Negra en Cannes era un despropósito: se aplaudió la película durante 20 minutos y consiguió el premio a mejor dirección. Después dijeron que a nadie le interesaría en la taquilla de España: ha superado los 4 millones de espectadores sin despeinarse y es ya la cuarta película española más taquillera de la historia. El siguiente punto del orden del día era resaltar que en Estados Unidos se la iba a pegar. Nunca imaginaréis lo que ha pasado.
Ha salido bola blanca
La bola negra ha conseguido este fin de semana la mejor media de recaudación por sala, con 69,375 dólares. Eso sí, solo se ha proyectado en 4 salas, pero suficiente para pasar de los 275.000 dólares y superar, por ejemplo, a lo que ha hecho Vengadores: Endgame en 320 salas. Por supuesto, esto es algo muy inusual, y se debe a que los protagonistas y directores han hecho varios Q&A en los cines, además de disfrutar de las canciones de Guitarricadelafuente, su protagonista.
Concretamente, es la segunda mejor media por sala de la historia para una película de habla no inglesa, solo detrás del estreno en 3 cines de Parásitos hace ya unos años. Es una de las primeras veces que Netflix da sus datos de taquilla reales, y es porque tiene que estar muy orgullosa: ampliará el estreno en los próximos días para ver si el efecto La Bola Negra es real y hasta qué punto tiene posibilidades de Óscar.
Este es el último bastión que le queda a los haters de La bola negra, que haberlos haylos: los Óscar. Javier Calvo y Javier Ambrossi tienen todas las cartas para conseguir nominaciones, como poco, a mejor guion adaptado y mejor película de habla no inglesa, y, dependiendo de su taquilla y popularidad, el cielo es el límite.