Todos sabemos que la IA puede ser una tecnología que lo cambie todo para bien, pero también sabemos que tiene potencial de sobra para usarla de forma indeseable y acabar con todo lo bello que hay en este mundo. Su regulación será la que marque el futuro de la humanidad. Sin medias tintas.
Por suerte para nosotros, un informe de las Naciones Unidas publicado hoy propone que un organismo internacional supervise el primer esfuerzo verdaderamente mundial para vigilar y gobernar la inteligencia artificial.
El informe, elaborado por el Órgano Asesor de Alto Nivel sobre IA del Secretario General de la ONU, recomienda la creación de un organismo similar al Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático para reunir información actualizada sobre la IA y sus riesgos.
Que todos los países del mundo opinen sobre la IA, el reto de nuestro siglo
El informe pide un nuevo diálogo político sobre la IA para que los 193 miembros de la ONU puedan debatir los riesgos y acordar medidas. Recomienda además que la ONU tome medidas para que los países más pobres, puedan beneficiarse de la IA y contribuir a su gobernanza.
Entre estas medidas se incluyen la creación de un fondo de IA para respaldar proyectos en estos países, el establecimiento de normas de IA y sistemas de intercambio de datos, y la creación de recursos como la formación para ayudar a los países en la gobernanza de la IA.
Algunas de las recomendaciones del informe podrían facilitarse mediante el Pacto Mundial Digital, un plan ya existente para abordar las brechas digitales y de datos entre las naciones.
Por último, sugiere la creación de una oficina de IA dentro de la ONU dedicada a coordinar los esfuerzos existentes dentro de la ONU para cumplir los objetivos del informe.
Las notables capacidades demostradas por grandes modelos lingüísticos y chatbots en los últimos años han despertado esperanzas de una revolución en la productividad económica, pero también han llevado a algunos expertos a advertir de que la IA puede estar desarrollándose demasiado rápido y pronto podría resultar difícil de controlar.
Poco después de la aparición de ChatGPT, muchos científicos y empresarios firmaron una carta pidiendo una pausa de seis meses en el desarrollo de la tecnología para poder evaluar los riesgos.
Las Naciones Unidas quieren abordar este problema llamado IA antes de que sea demasiado tarde, aunque muchos se preguntan si no es ya demasiado tarde.