La administración de Donald Trump está considerando endurecer las restricciones sobre las exportaciones de procesadores de inteligencia artificial (IA) avanzados, en un movimiento que podría tener repercusiones significativas para la industria tecnológica global y las economías de varios países.
Según informes, solo las entidades de Estados Unidos y 18 aliados, clasificados como países de Tier 1, podrán adquirir procesadores potentes para IA sin límites. Esto contrasta con las restricciones propuestas para otras naciones, que podrían ver reducida su capacidad de acceso a estos recursos críticos.
Las nuevas directrices, enmarcadas dentro de la conocida como regla de difusión de IA, permitían anteriormente a países de Tier 2 obtener hasta 1.700 unidades de GPUs Nvidia H100 sin licencia.
EE. UU. no quiere que nadie más que ellos desarrollen IA
Sin embargo, fuentes sugieren que se está considerando disminuir este límite, lo que podría generar preocupación entre empresas tecnológicas que temen que tales restricciones puedan perjudicar sus operaciones y fomentar el desarrollo de alternativas chinas.
La administración también está presionando a Japón y los Países Bajos para restringir el servicio de mantenimiento de herramientas de fabricación de semiconductores en China.
Este movimiento podría afectar gravemente la producción china de semiconductores, mientras que ASML y Tokyo Electron, empresas que proveen estos servicios, perderían ingresos millonarios.
Además, se evalúan sanciones contra empresas chinas como ChangXin Memory Technologies (CXMT) y Semiconductor Manufacturing International Corp. (SMIC).
Sin embargo, no está claro cómo responderán los aliados a estas propuestas u cuándo se implementarán estas regulaciones, ya que podría llevar varios meses antes de que entren en vigencia, debido a la transición actual de personal en las agencias federales.