¿Son deportes los videojuegos? El argumento más usado es que si el ajedrez puede considerarse un deporte, sólo que intelectual, los videojuegos no tendrían que ser excluidos de esa definición. Menos aún cuando cada vez más existen juegos donde la fisicalidad tienen un componente importante. Y la competición siempre ha sido un elemento clave de muchos de ellos. Lo que no nos esperábamos, es que el COI opinara igual.
El Comité Olímpico Internacional ha votado a favor de la creación de las Olimpiadas de los Esports. Este evento se celebrará durante los próximos doce años, con eventos regulares durante ese periodo de tiempo. Qué juegos serán seleccionados, cuáles serán las condiciones para participar o siquiera qué determina qué determina que un videojuego pueda ser un deporte o no es algo que aún no han aclarado. Lo que si han declarado, dejando más claro todo lo anterior, es la fecha y el lugar donde se celebrarán: en 2025 en Arabia Saudí.
Que Arabia Saudí esté detrás explica, precisamente, la celeridad con la que ha ocurrido. Y cómo han conseguido que el COI apruebe esta idea. Queriendo apropiarse de cuantos más eventos importantes sea posible, es un modo de dar legitimidad a su país y su régimen. Algo por lo cual han sido duramente criticados en el pasado al hacer cosas similares con eventos relacionados con el fútbol profesional o la WWE.
Anunciado para el año que viene, sin más detalles, la posibilidad de que las personas que quieran competir en este evento puedan hacerlo de forma óptima parece remota. Que todo un sistema de espónsor y clasificatorios se pongan en su sitio, como más de un siglo de Olimpiadas han demostrado que es necesario, parece totalmente inviable. Si a eso sumamos el hecho de que Arabia Saudí es un país poco amigable para las mujeres, las personas de color y las personas LGBTQ+, es probable que, en determinados esports, la representación se vea muy resentida. Si es que no se organizan boicots al respecto.
Si bien es posible que ya hayan pensado en todo esto, sólo que aún no se haya hecho público, parece dudoso que el COI haya planeado una buena estructura desde que, en 2023, dijo que estudiaría la posibilidad de hacer esta clase de olimpiadas. Por eso, si bien aún queda por ver toda la información al respecto, las primeras noticias no nos hacen ser optimistas al respecto. No porque este evento no tenga sentido o sea imposible, sino porque no parece haber sido creado con el cuidado o las intenciones que se merece.