Meta está llevando a cabo una reestructuración significativa en su división Reality Labs, despidiendo a más de 1,000 empleados, lo que representa aproximadamente el 10% de su fuerza laboral. Según un memo interno, estas medidas son parte de un esfuerzo por hacer que la división sea “más sostenible”. A medida que la compañía cambia su rumbo, se cerrarán tres estudios de desarrollo de realidad virtual: Armature Studios, Sanzaru Games y Twisted Pixel, responsables de títulos destacados como Resident Evil 4 VR y Asgard’s Wrath.
Olvídate de videojuegos en VR
La decisión de reducir el enfoque en la realidad virtual y el metaverso ha surgido tras la acumulación de pérdidas de aproximadamente $50 mil millones entre 2020 y 2024. A pesar de la inversión masiva, Meta no ha logrado producir un producto exitoso y de uso generalizado en el mercado. Andrew Bosworth, CTO de Meta, había advertido que el metaverso podría convertirse en una “misaventura legendaria” si Reality Labs no se recuperaba pronto. Sin embargo, el futuro del metaverso se centra ahora en dispositivos móviles y wearables impulsados por inteligencia artificial, lejos de los auriculares de realidad virtual completamente inmersivos.
La compañía planea reinvertir los ahorros generados por estos despidos en el desarrollo de nuevas tecnologías portátiles, aunque esto conlleva preocupaciones sobre la privacidad y posibles complicaciones legales. Los nuevos dispositivos podrían ofrecer funciones innovadoras, pero también presentan un dilema en cuanto a su aceptación general y su efectividad en el mercado. Con un precio anticipado de $799 para ciertos dispositivos, se plantean dudas sobre su viabilidad en un entorno donde la confianza del consumidor está en juego.
Mientras tanto, Meta continuará trabajando en el metaverso, pero con un enfoque más limitado y a un ritmo reducido en el desarrollo de auriculares VR. Aunque se espera que la compañía explore nuevas avenidas, el camino hacia la consolidación de su visión de futuro parece estar lleno de obstáculos.