Microsoft sigue presionando más y más a sus usuarios para que actualicen a Windows 11. A partir de 2025, Windows 10 dejará de recibir actualizaciones de seguridad, lo que dejará a muchos equipos desprotegidos. Sin embargo, los de Redmond no tienen en mente bajar los requisitos mínimos de Windows 11: si quieres actualizar, tendrás que comprarte un PC nuevo.
Lo cierto es que usar Windows 10 de manera segura en 2025 es posible, pero no te saldrá gratis. Los usuarios con procesadores anteriores de Intel a la 8ª generación y a la serie Ryzen 2000 de AMD no les quedará otra que pagar 30 dólares anuales para recibir parches de seguridad en forma de ESU (Extended Security Upgrades).
La compañía ha establecido el TPM 2.0 como requisito obligatorio para poder actualizar a Windows 11. En esencia, el TPM (Trusted Platform Module) se trata de un chip diseñado para proporcionar funciones de seguridad cuyo objetivo principal es proteger el sistema.
Windows 11 incluye funciones de seguridad que dependen del TPM, como la autenticación y protección de credenciales, por ejemplo.

A pesar de ser mucho más seguro, Windows 10 sigue dominando con mano férrea. Los últimos datos de StatCounter arrojan que el 61,82% de los usuarios de PC de sobremesa aún utilizan Windows 10. Por su parte, Microsoft lo ha dejado muy claro: si no hay TPM 2.0, no hay Windows 11.
La solución más recomendada por la empresa es que, si no podemos actualizar, que nos compremos un nuevo equipo. Así que sí buscabas una excusa para renovar tu PC, puede que esta sea la mejor ocasión.
Fuente: Tom’s Hardware