Desde hoy, Microsoft Teams suma una barrera más para impedir que bots no deseados entren directamente en las reuniones de la plataforma. La idea, según explica Microsoft, es cortar de raíz los accesos no autorizados o simplemente accidentales de servicios de terceros que se conectan para transcribir, resumir o tomar notas, pero que a veces acaban colándose en reuniones a las que nadie los invitó de verdad.
La nueva función identifica a los participantes que parecen bots y, en vez de dejarlos pasar de forma automática, los manda a la sala de espera para que sea un organizador humano quien decida si entran o no.
Para hacerlo, el sistema se apoya en una combinación de “señales de comportamiento e infraestructura” con la que intenta diferenciar a los participantes humanos de los bots con más precisión. Microsoft, eso sí, no ha explicado públicamente cómo opera esa detección.
Con este cambio, la compañía busca rebajar los problemas de privacidad y de cumplimiento, sobre todo en reuniones sensibles.
Microsoft dice que ya ha visto casos en los que un usuario enlazó una vez un servicio externo a Teams y, a partir de ahí, ese bot siguió uniéndose a reuniones futuras sin que esa fuera la intención. Una herramienta que en principio sirve para automatizar resúmenes o actas puede acabar convirtiéndose en un riesgo si ese acceso se mantiene más tiempo del previsto.
Y en entornos corporativos o gubernamentales, el alcance no es menor.
Un bot con acceso a una reunión puede recoger conversaciones, nombres de participantes y documentación compartida. Incluso cuando se trata de un servicio legítimo, también puede chocar con políticas internas o con requisitos regulatorios.
Microsoft, además, está preparando una vía para que los desarrolladores registrados no salgan perjudicados sin necesidad.
Los proveedores independientes podrán registrar sus bots de reunión para que Microsoft Teams los trate como participantes conocidos, con menos fricción para las herramientas legítimas. Por ahora, ese proceso se está probando con un grupo limitado de fabricantes de software antes de ampliarlo, siempre según Microsoft.
La implantación arrancó a mediados de mayo de 2026 y se esperaba que estuviera disponible de forma general a mediados de junio de 2026 para la mayoría de los clientes comerciales y del sector público que usan Microsoft Teams, según la propia compañía.
Además, Microsoft tiene prevista otra mejora para agosto de 2026: permitirá a los administradores bloquear automáticamente todos los bots externos identificados. Eso moverá el control desde el organizador de cada reunión a una política central para toda la organización, en un mercado donde una encuesta reciente ya apuntaba que el 44% de las organizaciones detectó más ataques contra este tipo de plataformas durante el último año.