Qué son los agentes de Inteligencia Artificial (y cómo gestionarlos)

En el entorno empresarial actual, la gestión de identidades no humanas (IHN), como cuentas de servicio y agentes de inteligencia artificial (IA), se ha vuelto cada vez más compleja y riesgosa. Muchas organizaciones ahora informan tener cientos de estas cuentas operando en segundo plano, muchas de las cuales han sido creadas automáticamente y carecen de propiedad clara. Esta proliferación de identidades ha planteado serios desafíos de seguridad, ya que la mayoría de estas IHN no fueron diseñadas con la seguridad en mente.

Gestionar y triunfar, todo es empezar

Un aspecto preocupante es que, a menudo, el número de identidades no humanas supera al de los usuarios humanos en una proporción de más de 80 a 1. Estas IHN a menudo se crean durante el despliegue de servicios y no son rastreadas o documentadas adecuadamente, convirtiéndose en “identidades sombra”. Sin un inventario completo, las organizaciones pueden estar dejando un área de ataque desconocida y en expansión.

La falta de controles de acceso y la asignación de permisos excesivos son problemas comunes que representan un riesgo significativo. Las IHN, que suelen tener permisos amplios para evitar interrupciones, se convierten en objetivos valiosos para los atacantes. Con credenciales fijas y sin contexto, incluso puede ser difícil detectar actividades maliciosas antes de que sea demasiado tarde.

Para mitigar estos riesgos, las organizaciones están comenzando a adoptar enfoques proactivos hacia la gobernanza de las identidades. Plataformas de seguridad de identidad como Okta están emergiendo como soluciones efectivas, proporcionando un inventario unificado de identidades y ayudando a aplicar controles escalables para reducir la exposición a amenazas. Reconocer y tratar las IHN como puntos de acceso críticos es un paso necesario para prevenir posibles exploits en el futuro.