Trabajar en Studio Ghibli, uno de los estudios de animación más prestigiosos de Japón, es un sueño compartido por muchos animadores aspirantes. Sin embargo, los desafíos que enfrentan quienes deciden unirse al equipo son considerables, especialmente bajo la dirección de Hayao Miyazaki, conocido por su exigente metodología de trabajo y la alta presión que ejerce sobre su personal.
No vale solo con llegar a entrar en el estudio
Mahiro Maeda, un reconocido animador y diseñador que ha trabajado en varios proyectos de Ghibli, ha compartido su experiencia en un reciente documental. A pesar de su notable trayectoria, que incluye diseños en obras icónicas como Neon Genesis Evangelion y Mad Max: Fury Road, su paso por Studio Ghibli estuvo marcado por la intensa presión del trabajo. Maeda colaboró con Miyazaki en clásicos como Nausicaä del Valle del Viento y El castillo en el cielo, pero finalmente, esta exigencia lo llevó a un bloqueo creativo que lo impulsó a dejar el estudio.
La presión en Studio Ghibli puede provocar no solo bloqueos creativos, sino también dificultades personales para sus animadores. Maeda se encontró en una situación crítica donde no podía plasmar sus ideas en el papel, lo que culminó en una difícil decisión por parte de Miyazaki: despedirlo. Este acto no fue fácil, ya que el director no duda en realizar decisiones severas si considera que un empleado no puede cumplir con los elevados estándares del estudio.
A pesar de su despido, Maeda ha expresado que no guarda rencor hacia Miyazaki. Con el tiempo, ha llegado a comprender las exigencias que enfrenta el director, reflejando así la complejidad de la dinámica laboral en uno de los mayores estudios de animación del mundo. La experiencia de Maeda resalta el desafío constante al que se enfrentan los artistas en la búsqueda de la excelencia en la industria de la animación.