Take-Two ha confirmado un retraso de seis meses en el lanzamiento del tan esperado Grand Theft Auto VI (GTA 6), lo que ha generado un impacto negativo en el precio de sus acciones. La noticia, que se dio a conocer durante la última llamada de ganancias de la compañía, ha generado preocupaciones sobre el futuro financiero de Take-Two. Según el CEO Strauss Zelnick, esta demora ajusta aún más las expectativas de la empresa, que ya enfrenta presiones tras la inesperada falta de rendimiento de otros títulos, incluyendo Borderlands 4.
Un juego que ha funcionado muy bien
A pesar de las malas noticias asociadas con el retraso de GTA 6, Take-Two celebró el éxito de su reciente lanzamiento, Mafia: The Old Country. Este juego, que se lanzó en agosto a un precio de $50, ha superado las expectativas de la compañía. Zelnick destacó que el título, ambientado en Sicilia a principios del siglo XX, ha brindado a los jugadores una experiencia narrativa envolvente y accesible, lo que sugiere un cambio hacia un enfoque más cinematográfico en futuros proyectos de la empresa.
El éxito de Mafia: The Old Country ha llevado a Zelnick a considerar la posibilidad de desarrollar más títulos en la misma línea, tanto dentro de la franquicia Mafia como en nuevos esfuerzos creativos. Sin embargo, este optimismo se ve contrarrestado por el clima tenso que se vive en Rockstar Games, subsidiaria de Take-Two. La compañía se enfrenta a acusaciones de prácticas laborales injustas tras despedir a más de 30 empleados, una decisión que ha sido tildada como represalia por participar en actividades sindicales, aunque Rockstar argumenta que los despidos fueron justificados por mala conducta.
Con la presión externa creciente y la incertidumbre en torno a GTA 6, el futuro de Take-Two podría depender de cómo manejen tanto su reputación como su portafolio de títulos emergentes.