La 78ª edición del Festival de Cannes ha culminado con la entrega de sus galardones, destacando la victoria de A Simple Accident, dirigida por Jafar Panahi, quien se alzó con la Palma de Oro. Este filme, rodado sin la autorización de las autoridades iraníes, marca el regreso del cineasta tras 15 años de encarcelamiento y tortura debido a su crítica al régimen iraní. La trama sigue a un hombre que, tras sufrir un accidente, decide hacerse justicia por su propia mano.
Carla Simón se va con las manos vacías
En su emotivo discurso de aceptación, Panahi hizo un llamado a la libertad para su país y sus colegas cineastas, afirmando: El cine es una sociedad. Nadie tiene derecho a decirnos qué tenemos que hacer y qué no. Su victoria es un reflejo no solo de su tenacidad frente a la represión, sino también de la relevancia del cine como un medio de expresión y resistencia.
El Gran Premio fue otorgado a Joachim Triet por Sentimental Value, una película que explora el reencuentro de dos hermanas con su padre, un actor de renombre en el pasado, lo que abre las puertas a un conflicto familiar en el mundo del cine. Además, Nadia Melliti y Wagner Moura fueron reconocidos por sus actuaciones en La petite dernière y Agente secreto, respectivamente.
En la categoría de mejor guion, los hermanos Dardenne ganaron por Jeunes Mères, mientras que el Premio del Jurado ex aequo fue para Sirat de Óliver Laxe y Sound of Falling de Mascha Schilinski. Aunque Romería de Carla Simón fue un competidor notable, no logró hacerse con ningún galardón.
Este año, el festival ha reafirmado su compromiso con el cine autónomo y valiente, presentando obras que no solo entretienen, sino que también invitan a la reflexión sobre la libertad artística y los retos que enfrentan los cineastas en contextos represivos.