Jeffrey Voorhees, conocido por interpretar a Alex Kintner, la segunda víctima de la icónica película Tiburón, sigue generando ingresos a los 63 años gracias a su breve pero memorable aparición en el clásico de Spielberg. A pesar de que su tiempo en pantalla fue corto, el impacto de su personaje ha permitido que Voorhees reciba anualmente cheques por derechos de emisión cada vez que la película se transmite en televisión o se adquiere en plataformas de streaming y copias físicas.
Un absoluto éxito de carrera en el cine
En una reciente entrevista, Voorhees compartió que no solo se beneficia de los royalties. También realiza apariciones en convenciones de fans, donde cobra alrededor de 10,000 dólares por evento. Durante esas citas, no solo firma autógrafos, sino que también comparte historias y recuerdos de su experiencia en el set de filmación, lo que provoca una notable euforia entre los asistentes. “Si esto hace a algunas personas tan felices, te contagias un poco de esa euforia”, comentaba el actor.
Aparte de su participación en convenciones, Voorhees ha creado un sitio web donde vende fotos firmadas, camisetas y otros artículos coleccionables. Su mercancía incluye una balsa amarilla emblemática con la marca de mordedura de tiburón que ha atraído la atención de muchos fans. En una anécdota que refleja la demanda por memorabilia de Tiburón, un recibo de derechos de autor que él había tirado en 1981 se vendió en eBay por la asombrosa cifra de 80,700 dólares.
Este fenómeno no solo pone de relieve la conexión duradera que los fanáticos mantienen con ciertos personajes de películas, sino que también demuestra cómo un actor puede capitalizar un momento efímero en su carrera, transformando su legado en una fuente de ingresos sostenida a lo largo de los años.