Durante un tiempo -no tan lejano- Call Of Duty era un juego de guerra repleto de acción, enfocado al multijugador y que tenía la seriedad por bandera. Hasta que llegó el modo zombie, que daba más diversión al cotarro. Y actualmente juegos como Warzone se han convertido en el festival del crossover, con skins de todo tipo, desde Crash Bandicoot hasta las Tortugas Ninja pasando por The Boys, Lara Croft o la NBA. Como si se tratara de Fortnite, de pronto todo vale.
Vamos, Crash, a pegar tiros
Desde que Fortnite y Fall Guys demostraron que los crossovers en los videojuegos no solo eran divertidos para los jugadores, sino también muy lucrativos, no son pocos los estudios que se han puesto a hacerlos sin control. ¿Quieres que tu streamer favorito ocupe el puesto de francotirador y dispare a un jugador del FIFA? Pues en Call Of Duty ahora puedes. Pero tiene que haber un motivo para ello más allá del dinero, ¿no?
En Black Ops 6, sin ir más lejos, puedes tener a Nicky Minaj como operadora: la mayoría de los jugadores lo odian, pero tendrán que acostumbrarse, porque según cuenta Miles Leslie, director creativo asociado en Treyarch, no se van a ir a ningún lado: “Para nosotros, la diversión siempre está en primer lugar. Por supuesto que queremos estar conectados con lo que hace único a un juego de Black Ops en cuanto a gameplay, pero también nos gusta romper las reglas si va a maximizar la diversión para los jugadores”. Bueno, habría que preguntarles.
Además, afirma que la saga Black Ops, en el fondo, siempre tira por temas y skins fuera de lugar, aunque siempre viene en último lugar: “La campaña tiene unos personajes bien definidos con un look específico que pega con la historia que estamos contando”. Muchas palabras para decir “Ganamos muchísimo dinero con esto”, la verdad.