BioWare no está en su mejor momento y se ha enfrentado una semana difícil tras el lanzamiento de su esperado juego, Dragon Age: The Veilguard. A pesar de recibir críticas positivas y ser bien valorado por jugadores y expertos, el título solo logró vender 1.5 millones de copias en su primer trimestre, lo que representa un 50% menos de lo esperado por Electronic Arts (EA). Esta cifra ha llevado a la compañía a realizar despidos, dejando a BioWare con menos de 100 desarrolladores, la mitad de su plantilla original.
BioWare en apuros
Durante una reciente llamada con inversores, Andrew Wilson, CEO de EA, comentó que, a pesar de la calidad del lanzamiento, The Veilguard no logró conectar con una audiencia más amplia en un mercado altamente competitivo. Según Wilson, el título careció de características de ‘mundo compartido’, que los jugadores parecen demandar cada vez más. Esta afirmación ha generado descontento entre los fans de la saga, quienes abogan por experiencias más tradicionales en lugar de un modelo de servicio en vivo.
La preocupación se intensifica en torno al futuro de la franquicia, especialmente con el desarrollo de Mass Effect 5. Existen rumores de que este título podría ser diseñado como un juego de servicio en vivo, a pesar de las críticas recibidas por Mass Effect: Andromeda por desviarse de la fórmula clásica. Para manifestar su rechazo a esta posible dirección, los aficionados han iniciado una petición en change.org pidiendo un boicot a BioWare y EA si se incluyen microtransacciones y características de juego en vivo en Mass Effect 5. Sin embargo, la petición ha recibido solo un número limitado de firmas hasta ahora.
A medida que la situación se desarrolla, tanto los seguidores como los críticos estarán atentos a las decisiones que tomen BioWare y EA en el futuro, deseando que la próxima entrega mantenga la esencia que hizo famosa a la franquicia.