Valve ha sacado un comunicado para abordar uno de sus problemas logísticos más acuciantes: el envío de nuevas unidades de Steam Controllers. Confirmando que la demanda sobrepasa muy por encima la producción, han establecido tres plazos estimados de cuándo podrán recibir su mando quienes ya hayan reservado uno. Estando definidos en “Para septiembre de 2026”, “Para diciembre de 2026” y “En 2027”, dejando este último para añadir nuevos plazos según se acerque la fecha, parece que aún habrá largas colas para quienes aún no han recibido su mando.
Una consola que ni se sabe dónde está
Todo esto arroja aún más incógnitas sobre el futuro de la Steam Machine. Retrasada a causa de la escasez de componentes, que aumentaría potencialmente su precio final, en Valve parecen tener un gran problema logístico entre manos: a pesar de tener un gran éxito entre manos, no parecen estar sabiendo cómo gestionarlo de forma adecuada.
Aparentemente, porque de hecho, no sabemos las cifras exactas de la producción de Steam Controller. En ningún momento han aclarado si el problema se debe a falta de producción o exceso de demanda. Si es el caso del primero y no han producido más que una cantidad muy limitada y se niegan a producir más que esa pequeña cantidad, es un éxito relativo: sus usuarios pueden tener que llegar a esperar un año sin motivo aparente para tener su mando. Si el caso es el segundo y no pueden producir al ritmo de la demanda, es un caso de éxito absoluto: están vendiendo muy por encima de sus capacidades.
Pero a falta de saber cuál de los dos casos es, o si es una mezcla de ambos —siendo este segundo, en justicia, el más probable—, solo falta ver cómo se sigue desarrollando esta particular odisea en la que nos tiene viviendo Valve. Porque si bien el Steam Controller es un gran mando, parece que la mayoría de usuarios no van a poder probarlo en muchísimo tiempo. Algo que bien podría acabar matando todo el interés por el mismo si Valve no sabe reaccionar a tiempo.