La franquicia de Crepúsculo continúa siendo un tema de conversación relevante en la industria cinematográfica, especialmente al considerar el impacto que tuvo su primera entrega, dirigida por Catherine Hardwicke. Estrenada en 2008, la película costó 37 millones de dólares y recaudó 408 millones, marcando el inicio de una saga que, en total, acumuló 3.346 millones en taquilla a través de cinco películas. Sin embargo, su éxito no tradujo en oportunidades continuas para Hardwicke, quien fue reemplazada por Chris Weitz para la secuela.
De nada sirve hacer un buen trabajo si eres mujer
En una reciente entrevista, Hardwicke expuso la disparidad entre las oportunidades que reciben los directores hombres frente a las directoras tras alcanzar el éxito. Mientras que a los hombres se les suele ofrecer múltiples proyectos tras un éxito taquillero, Hardwicke se encontró marginada, siendo sustituida por un director masculino y sin más ofertas relevantes posterior al fenómeno de Crepúsculo. “No, la gente no va a contratar más mujeres directoras. No van a darte el siguiente trabajo y dejarte hacer algo bueno”, señaló Hardwicke, destacando una preocupante realidad en la industria del cine.
A pesar del creciente clamor en redes sociales por una mayor representación femenina en el cine, las cifras de 2024 reflejan que solo el 16% de las 250 películas más taquilleras fueron dirigidas por mujeres, manteniendo la misma proporción que el año anterior. La disparidad se amplía aún más al observar que el 70% de las películas de éxito emplearon a diez o más hombres en roles clave, mientras que solo el 8% realizó prácticas similares con mujeres. Este contexto subraya la necesidad urgente de abrir espacios y brindar igualdad de oportunidades a directoras en la industria cinematográfica.