Chad Michael Murray, reconocido como uno de los grandes ídolos adolescentes de la década de 2000, ha compartido una experiencia que marcó un antes y un después en su vida. A los 15 años, el actor sufrió un vólvulo intestinal, una afección grave que requirió su hospitalización durante dos meses y medio y le costó una hemorragia interna. En el podcast Great Company with Jamie Laing, Murray relató con emoción cómo estuvo en un estado crítico, recordando a su padre y a un sacerdote en su lecho de muerte. Una enfermera llamada Sandy le realizó una transfusión de sangre que le salvó la vida.
Un trágico accidente que le dio perspectiva
El camino hacia la recuperación fue arduo. Murray, quien pasó de pesar 82 kilos a solo 54, calificó la experiencia como “lo más aterrador del mundo”. Al salir del hospital y enfrentarse a su reflejo, sintió una profunda confusión y tristeza. Sin embargo, su vida dio un giro inesperado gracias a la enfermera Alana, quien le abrió puertas en el mundo del modelaje. Aunque inicialmente desinteresado en esa industria, la alentadora conexión de Alana le impulsó a mudarse a Los Ángeles para perseguir su sueño de ser actor.
Hoy, Murray regresa al cine con un papel icónico en Ponte en mi lugar de nuevo, que retoma la historia de Tess y Anna, madre e hija interpretadas en su momento por Jamie Lee Curtis y Lindsay Lohan. Esta nueva entrega promete un enfoque más amplio, involucrando a una familia más significativa en un intercambio de cuerpos similar al de la película original de 2003. El actor compartió que la idea de volver al cine después de una crisis personal lo ha inspirado a conectar con su público de una manera más profunda.