Netflix ha anunciado la firma de un acuerdo con el renombrado estudio japonés MAPPA para producir contenido de anime original exclusivo para su plataforma. Este movimiento marca un hito significativo, ya que ambas compañías se comprometieron a crear historias completamente nuevas, comenzando con proyectos como la película Maboroshi. Esto se alinea con la creciente estrategia de Netflix para diversificar su catálogo de anime, que ha estado ampliándose a través de colaboraciones con varios estudios de animación japoneses.
Un acuerdo histórico para ambas partes
Aunque Netflix aún no ha alcanzado los niveles masivos de estrenos de Crunchyroll, ha sabido posicionarse como un competidor relevante en el mercado del anime. Con la adición de estudios como Colorido, Ponoc y Wit Studio, el servicio de streaming ha conseguido ofrecer títulos exclusivos, incluyendo Dorohedoro y Ranma 1/2. La reciente incorporación de MAPPA, conocido por éxitos como Jujutsu Kaisen y Chainsaw Man, promete llevar el catálogo de Netflix a un nuevo nivel de calidad y atracción para los fans del anime.
Un dato interesante es que más de la mitad de los usuarios de Netflix ven anime, y este número se ha triplicado en los últimos cinco años, lo que demuestra una creciente demanda que Netflix busca aprovechar. MAPPA también está adoptando un enfoque inusual que les permite mantener su independencia económica al invertir en sus propias producciones, un modelo que ha tenido éxito recientemente con Chainsaw Man.
Por el momento, la compañía no ha revelado nuevos proyectos originales, aunque sigue trabajando en nuevas temporadas de animes populares como Jujutsu Kaisen y Hells Paradise. Solo en los últimos dos años, MAPPA ha lanzado tres animes originales: Bucchigiri?!, Zenshuu y Lazarus, lo que sugiere que podrían estar gestando más novedades. Los aficionados del anime deberán estar atentos a futuros anuncios, ya que los contenidos originales estarán disponibles exclusivamente en Netflix.