El cine ha perdido a uno de sus íconos más singulares: el actor alemán Udo Kier ha fallecido a los 81 años, según confirmaron su pareja, Delbert McBride. Con una carrera que abarca más de cinco décadas, Kier se destacó como una figura fundamental en el cine de culto y en el ámbito del cine queer, habiendo dejado una huella indeleble en ambos géneros.
Un gran actor del cine underground y queer
Kier, conocido por sus colaboraciones con grandes directores como Andy Warhol, Lars von Trier, Rainer Werner Fassbinder y Gus Van Sant, construyó una filmografía notable que abarca desde el underground neoyorquino de los años 70 hasta producciones de Hollywood en los 90. Su magnetismo y versatilidad le permitieron transitar entre lo perverso, lo cómico y lo trágico, destacándose en obras célebres como Carne para Frankenstein y Sangre para Drácula, que lo catapultaron hacia la fama como ícono del cine de culto.
Las colaboraciones con von Trier en películas como Rompiendo las olas y Melancolía le brindaron un espacio perfecto para explorar su presencia inquietante y su capacidad para interpretar personajes excéntricos sin perder humanidad. Kier también dejó su marca en Hollywood con roles en producciones exitosas como Ace Ventura, Armageddon y Blade. A lo largo de su carrera, su imagen se asoció a los años 90, especialmente por su trabajo en videoclips de Madonna.
Su único tuit, donde expresaba su opinión de que “las películas no deberían transmitirse en Netflix”, refleja su profundo amor por la experiencia cinematográfica clásica. Su muerte ha provocado una oleada de homenajes en redes sociales, resaltando su impacto en el cine. Criticos y colegas lo recuerdan como “un gigante del cine” y un “auténtico original” que transformó el panorama del cine independiente.