Mark Zuckerberg presentó el Metaverso hace poco más de cuatro años como la visión del futuro para la tecnología y las comunicaciones, al tiempo que rebautizaba Facebook como Meta. Esta transformación estuvo acompañada de una millonaria inversión destinada a crear un espacio virtual donde los usuarios pudieran socializar, trabajar y divertirse. Sin embargo, la realidad ha demostrado ser muy diferente, ya que la plataforma central del Metaverso, Horizon Worlds, solo alcanzó unas modestísimas 200,000 usuarios activos, una cifra considerada insuficiente si se toma en cuenta la magnitud de la inversión.
Una idea que nos vendieron como inevitable
En un giro significativo, Meta anunció que Horizon Worlds cerrará oficialmente el 15 de junio de 2026. Los usuarios ya no podrán construir mundos en realidad virtual ni acceder a la plataforma a través de dispositivos VR, lo que marca un evidente fracaso en la ambiciosa visión de Zuckerberg. Más de 80,000 millones de dólares en pérdidas han acumulado desde 2020 en la división Reality Labs, que se encarga del Metaverso y la realidad virtual, lo que ha despertado inquietudes sobre la viabilidad futura del proyecto.
A partir del 31 de marzo de 2026, los espacios más icónicos de Horizon Worlds, como Horizon Central y Events Arena, desaparecerán. La única opción que quedará será una versión móvil de la plataforma, que se asemejará más a una red social tridimensional que a la experiencia inmersiva que se prometía inicialmente. La situación ha llevado a muchos a preguntarse si este es el fin definitivo de las aspiraciones de Meta en el ámbito del Metaverso y si la compañía podrá recuperar su rumbo ante tan contundentes pérdidas.
Este desenlace es un recordatorio de que, si bien la tecnología avanza a pasos agigantados, la aceptación por parte del público juega un papel crucial en el éxito de nuevas plataformas y visiones. A medida que se acerca el cierre de Horizon Worlds, el futuro del Metaverso de Meta parece estar en una encrucijada.