Harry Hamlin, conocido por su papel en Furia de titanes (1981), recientemente compartió una inusual anécdota sobre su fallida audición para el icónico papel de Indiana Jones en la película En busca del arca perdida, dirigida por Steven Spielberg. A pesar de haber sido preseleccionado, Hamlin no logró conseguir el papel, que finalmente fue interpretado por Harrison Ford.
Un casting de lo más alocado
En una entrevista con Page Six, Hamlin relató los detalles de su audición, que tuvo un giro inesperado. Spielberg y el productor George Lucas asistieron a la prueba, pero su llegada se retrasó debido a un problema con el vuelo de Lucas. Para aprovechar el tiempo, Spielberg propuso que Hamlin y la actriz Stephanie Zimbalist, quien aspiraba al papel de Marion, hornearan un pastel de chocolate en la cocina del estudio.
El actor recordó que mientras estaban en la cocina, intentaron hacer el pastel, lo que rápidamente se convirtió en una situación incómoda. Durante esos 40 minutos, Hamlin aprovechó para bromear sobre lo molesto que podía ser Spielberg, un comentario que considera que contribuyó a su eventual descalificación del casting. “Nunca he trabajado con Steven Spielberg, y nunca aprenderé a hacer un pastel”, aseguró Hamlin, quien ahora ve esta experiencia como un gran arrepentimiento en su carrera.
Finalmente, el director eligió a Ford y Karen Allen para dar vida a Indiana Jones y Marion Ravenwood, respectivamente. Aunque no se sabe si Ford y Allen también realizaron una prueba de repostería, es posible que el par tuviera una química más favorable con Spielberg. La lección de Hamlin parece clara: los detalles en una audición pueden ser tan importantes como el talento propio.