Metal Slug, un icónico juego de acción en 2D, fue desarrollado por la corporación Nazca, una subsidiaria de Irem, en un periodo donde el mercado de los videojuegos estaba siendo dominado por el 3D. Sin embargo, el juego se destacó por su excepcional estética en 2D, la cual refleja el esfuerzo de un equipo que trabajó bajo condiciones limitadas de hardware, específicamente el Neo Geo, conocido por su capacidad de exhibir gráficos vibrantes y detallados.
Una franquicia extraordinaria
La serie es reconocida no solo por su jugabilidad, sino también por el misterio en torno a sus creadores, quienes utilizaron seudónimos en lugar de nombres reales para mantener un perfil bajo, alineado con la cultura cerrada de muchas empresas de videojuegos japonesas de la época. Kazuma Kujo, director del proyecto, se inspiró en diversas fuentes, incluyendo Daydream Note de Hayao Miyazaki, para dar vida a este universo único.
Originalmente, Metal Slug iba a tener un vehiculo de combate como protagonista, pero tras pruebas de localización, se decidió que los soldados serían los personajes centrales. Esta transformación no solo afectó el diseño del juego, sino que también cambió la forma en que los jugadores interactuaban con él, que se centra en disparos verticales y horizontales, una mecánica que recuerda más a los shooter de desplazamiento lateral que a los run-and-gun típicos. Esta decisión fue un hito significativo en el desarrollo del juego.
A pesar de los desafíos asociados con el desarrollo y la limitación técnica de su época, el equipo de Nazca logró plasmar una jugabilidad y una estética que todavía cautiva a los fanáticos. Si bien Metal Slug ha sido relanzado en diversas plataformas, su historia y legado continúan resonando, especialmente entre los aficionados hardcore del género.