La saga de Star Wars continúa siendo un terreno de disputas acaloradas, particularmente dentro de su comunidad de fans, que ha sido considerada por muchos como una de las más tóxicas del panorama cinematográfico. Este ambiente hostil ha llevado a figuras clave de la franquicia a reconsiderar su papel, como es el caso del director Rian Johnson, quien decidió no continuar con su propuesta de trilogía tras las duras críticas recibidas por Los últimos Jedi. En una reciente entrevista, Kathleen Kennedy, quien ha sido presidenta de Lucasfilm, destacó el talentoso trabajo de Johnson y cómo las reacciones negativas afectaron su decisión.
En unas redes sociales muy, muy lejanas…
La misoginia ha sido un tema destacado por Kennedy, quien argumenta que esta ha influido en la acogida de mujeres en roles de liderazgo dentro de la franquicia. La presión ejercida por un sector del fandom ha llevado a actrices como Daisy Ridley y Kelly Marie Tran a cerrar sus cuentas de Instagram tras sufrir acoso en línea, incluyendo ataques por body shaming. Este tipo de comportamiento, aunque calificado por Kennedy como parte de una minoría, subraya un problema que afecta a la participación de más mujeres en la industria.
La presidencia de Lucasfilm está ahora en manos de un nuevo duo: un hombre conocido por sus trabajos en La remesa mala y Rebels, y una mujer, lo que sugiere un cambio en la gestión de la franquicia. Aunque la llegada de un nuevo equipo puede dar pie a una nueva visión, los retos de la comunidad de fans persisten. Se espera que este cambio pueda ofrecer una experiencia más inclusiva, aunque algunos rumores sugieren que las heridas abiertas en la comunidad tardarán en sanar. La saga, emblemática por más de cuatro décadas, se enfrenta a la necesidad de reencontrar un equilibrio entre cumplir las expectativas de sus seguidores y atraer nuevas audiencias.