Netflix ha marcado un nuevo hito en la industria del entretenimiento al lanzar Estado Eléctrico, su película más cara hasta la fecha, con un presupuesto de 320 millones de dólares. Esta cifra supera ampliamente los 200 millones invertidos en anteriores superproducciones de la plataforma, como Alerta Roja y El Agente Invisible. La compañía busca sin duda reafirmar su apuesta por la creación de contenido de gran escala que rivalice con el cine tradicional.
Un desastre catedralicio
Estado Eléctrico está ambientada en una versión retrofuturista de los años 90, en un mundo post-guerra donde humanos y robots coexisten en una realidad virtual controlada por una tecnología llamada Neurocaster. La trama sigue a Michelle (interpretada por Millie Bobby Brown), una adolescente en busca de su hermano desaparecido, con la ayuda de un robot consciente llamado Cosmo. Durante su viaje, se cruza con el contrabandista Keats, interpretado por Chris Pratt, en un desolado paisaje poblado por animatronics robóticos.
El elenco también incluye a destacados actores como Stanley Tucci, Giancarlo Esposito, Woody Norman, Jason Alexander y Ke Huy Quan, entre otros. Estado Eléctrico ya está disponible para streaming en Netflix, y promete ser una experiencia visual que explora temas de tecnología y humanidad en un contexto intrigante.