Netflix avanza con la adaptación cinematográfica de Dragon’s Lair, un icónico videojuego de los años 80 que ha dejado una huella en la historia de los videojuegos. Anunciado inicialmente en 2020, el proyecto ha cambiado drásticamente desde su concepción, especialmente con la salida de Ryan Reynolds del papel protagónico, quien ahora solo se desempeñará como productor.
Un juego espectacular que puede hacer una película muy interesante
Dirigida por James Bobin, conocido por su trabajo en películas como Alicia a través del espejo y Dora y la ciudad perdida, así como en series exitosas como La misteriosa sociedad Benedict, la película promete ofrecer una visión fresca del clásico que sigue las aventuras del caballero Dirk the Daring. Su misión es rescatar a la princesa Daphne del temible dragón Singe y del maligno mago Mordroc.
Originalmente, el proyecto había sido concebido como una película interactiva, donde el público podría elegir el rumbo de la historia a medida que se desarrollaba, una idea ambiciosa que se refleja en el extenso guion de 400 páginas que se había desarrollado. Sin embargo, se ha decidido transformarlo en una narrativa lineal, lo que puede simplificar la experiencia para una audiencia más amplia, aunque se aleje del concepto innovador que inicialmente se había propuesto.
El videojuego Dragon’s Liar, que debutó en 1983, fue pionero al utilizar animación cinematográfica en su desarrollo, revolucionando la industria de las máquinas recreativas con su tecnología LaserDisc, aunque finalmente este estilo no prosperó como se esperaba en el tiempo. Con esta adaptación, Netflix busca capturar la nostalgia de los jugadores de antaño y atraer a una nueva generación, creando un puente entre los primeros días de los videojuegos y las modernas producciones cinematográficas.