Este año, Halloween caerá por primera vez en un viernes desde 2014, lo que podría tener un impacto significativo en la asistencia a los cines. Con muchas festividades programadas y celebraciones en marcha, se espera que la audiencia en las salas de cine disminuya notablemente este viernes, lo que plantea un reto para las películas estrenadas en taquilla.
Un Halloween que mucha gente no querrá pasar encerrados
A pesar de la disminución anticipada en el número de espectadores, el género del terror podría ofrecer una salvación. Se espera que la película Black Phone 2, un filme de terror que ha llamado la atención, logre atraer a un número considerable de entusiastas del miedo a pesar de las festividades de Halloween. Los proyectores de la industria del cine ven en este título una oportunidad para captar la atención de aquellos que buscan una dosis extra de adrenalina durante la noche más aterradora del año.
Los analistas prevén que el efecto global de Halloween en viernes podría ser “horrífico” para la taquilla del fin de semana, ya que muchos potenciales asistentes pueden optar por celebrar de otras maneras en lugar de asistir a una proyección. Sin embargo, el presidente de una de las cadenas de cine más prominentes ha señalado que, a lo largo de los años, ha habido ejemplos donde películas de terror se benefician de la festividad, ya que atraen a fieles seguidores del género que buscan experiencias cinematográficas únicas en esta fecha especial.
Con el cambio en la dinámica que presenta un Halloween en viernes, los estudios de cine deberán ajustar sus estrategias de marketing para maximizar su alcance y atraer a audiencias que, en otra circunstancia, pudieran haber optado por fiestas y otras actividades. En un panorama de entretenimiento que siempre está en evolución, el éxito de Black Phone 2 y otros lanzamientos dependerá en gran medida de su capacidad para resonar con el público en la noche de Halloween.