Ryan Coogler y su equipo han alcanzado un hito en la 98ª edición de los Premios Oscar, con un impresionante total de 18 nominaciones por su película Sinners (Los pecadores).
Este drama sureño de terror y vampiros, aclamado por la crítica, enfrenta no obstante un desafío considerable; muchos expertos y aficionados al cine creen que podría acabar siendo la gran derrotada de la gala. A pesar de la proeza de las nominaciones, las posibilidades de convertirlas en estatuillas doradas parecen escasas.
No tan derrotada como Spielberg
Esta situación recuerda a otros momentos históricos en la entrega de premios. El cineasta Steven Spielberg, a pesar de contar con un impresionante palmarés de 34 Oscars, experimentó una derrota memorable en 1986 cuando El color púrpura recibió 11 nominaciones sin llevarse ninguna victoria.
Su decepción se sumó a la de la película Paso decisivo, que también se marchó con las manos vacías en 1977 tras recibir la misma cantidad de candidaturas.
La historia del fracaso en los Oscars no termina ahí; el director Martin Scorsese ha sido víctima de múltiples nominaciones sin premio. Tres de sus películas, Gangs of New York, El irlandés y Los asesinos de la luna, cuentan con 10 nominaciones cada una, sin que ninguna haya sido recompensada. Esto demuestra que el número de nominaciones no siempre garantiza el éxito en la ceremonia.
Por otro lado, Titanic es un claro ejemplo de que, con 14 candidaturas, puede obtener 11 victorias. Ahora se plantea la interrogante sobre si Sinners (Los pecadores) puede emular esos logros o si, por el contrario, se unirá al club de las grandes decepciones de los Oscars. La película ya está disponible en HBO Max y, independientemente de su éxito en la gala, vale la pena verla.