Adrenaline Overdrive enseña hoy su demo en Steam Next Fest antes de llegar en 2026.
Rubicon Game Studios ha presentado hoy Adrenaline Overdrive en Steam Next Fest con una demo gratuita que, según puede verse en su ficha de Steam, ya está despertando interés y suma reseñas «Mayormente positivas». El juego, un FPS de aire retro y violencia cruda, apunta al cuarto trimestre de 2026, también de acuerdo con su página en Steam, y mezcla una historia de venganza muy deudora de John Wick con un clima de thriller conspiranoico que trae a la cabeza a Max Payne.
La buena recepción inicial de la demo parece apoyarse, sobre todo, en dos cosas: el ritmo de los tiroteos y la sensación al moverse. Justo ahí es donde Adrenaline Overdrive quiere golpear.
Aun así, en las reseñas de Steam también aparecen fallos y algunos desajustes de equilibrio señalados por varios jugadores, así que la demo deja buenas sensaciones, pero no sale intacta.
La propuesta empieza en una versión alternativa de los años 80 donde Corea del Norte ganó su guerra y Brooklyn quedó reducida a una ruina. En ese marco, los jugadores encarnan a un exdetective que persigue venganza por el asesinato de su hermano, a manos de Vires, un sindicato criminal oculto tras la fachada de una corporación.
Ese arranque le da a Adrenaline Overdrive una personalidad bastante definida: no se queda en un simple festival de disparos, también empuja una historia de derrumbe, obsesión y conspiración dentro de una ciudad devastada, con un noir sucio, áspero y desesperado que, claro, no suelta la energía arcade.
A la hora de jugar, Adrenaline Overdrive toma mucho de los boomer shooters, aunque también recoge esa agresividad y esa lectura instantánea del caos que se asocian con Hotline Miami.
Aquí no se trata de cubrirse y avanzar despacio, sino de moverse todo el tiempo, entrar con decisión y ajustarse sobre la marcha a cada amenaza nueva. El protagonista, además, solo puede cargar un arma cada vez, así que cada combate empuja a recoger equipo de los enemigos caídos y a encadenar decisiones rápidas, en vez de guardar un arsenal fijo para más tarde.
El gran reclamo del juego es SPIKE, un estimulante de uso militar que le da al protagonista habilidades sobrehumanas. El coste, eso sí, es serio: cada vez que lo usa, acorta su vida.
Y ahí puede estar la clave. Más allá de lo que aporta a la historia, esta mecánica apunta a convertirse en la pieza central del combate, porque mete riesgo y suma una capa táctica a una experiencia que ya va lanzada. Si la versión final logra corregir los errores que se han visto en la demo, Rubicon Game Studios podría tener entre manos uno de esos indies que consiguen hacerse sitio entre los grandes lanzamientos. Por ahora, Adrenaline Overdrive deja una primera impresión bastante nítida: velocidad, brutalidad y una ciudad rota hecha para saldar cuentas a tiros.