La película Soy leyenda, dirigida por Francis Lawrence y protagonizada por Will Smith, se erige como uno de los grandes éxitos de su carrera, recaudando impresionantes 585.4 millones de dólares en taquilla. Sin embargo, su final alternativo ha generado controversia y curiosidad entre los seguidores de la ciencia ficción. Mientras que el desenlace proyectado en cines es trágico, con el sacrificio del protagonista, Robert Neville, el final original revela una perspectiva radicalmente diferente.
Cambios inesperados
En el relato, Neville es un virólogo y el único sobreviviente en una Nueva York devastada por un virus que transforma a las personas en criaturas similares a vampiros. Durante su lucha diaria por la supervivencia, descubre que no está completamente solo cuando se encuentra con una mujer y un niño. Sin embargo, su nuevo hallazgo le lleva a un desenlace en el que debe sacrificarse por su bienestar.
Will Smith reveló en el podcast Drink Champs que el final alternativo, donde Neville sobrevive y se da cuenta de que él mismo es el verdadero monstruo, fue abucheado durante una prueba con público, lo que llevó a los productores a modificarlo apenas seis semanas antes del estreno. Este desenlace, donde Neville captura al líder de los infectados y finalmente entrega una cura, contrasta marcadamente con el final trágico que quedó en la versión final.
Recientemente se ha confirmado la producción de una secuela de Soy leyenda, que contará con la participación de Will Smith y el actor Michael B. Jordan. Esta nueva entrega se basará en el final original en el que Robert sobrevive, desarrollando una historia que promete explorar nuevas dinámicas y desafíos en un mundo post-apocalíptico. La escritura de este proyecto estará a cargo de Akiva Goldsman, quien busca retomar los elementos que hicieron de la primera película un fenómeno cultural.
Alien es una de las películas de terror más queridas de la historia. Tampoco es de extrañar. Tiene un villano extremadamente carismático, unas secuelas que aunque no tan buenas como la original tienen su punto, y que ha sabido crear todo un universo alrededor. Sabiendo incluir otras criaturas en su universo con las que interactuar y que también saben valerse por sí mismos.
Porque Alien no es solo Alien. También es Predator. Porque la franquicia Depredador ha sabido correr en paralelo con Alien, quizás no con el mismo éxito, pero sabiendo encontrar su propio pie, manteniéndose relevante y siendo prácticamente siempre una constante en el universo Alien. Los Predator existen. Siempre vuelven. Y con ellos las historias tienen más matices que con los Alien, gracias a que son una especie inteligente. Por eso no debería extrañarnos que una de las películas mejor valoradas de 2025 sea una película de esta criatura.
Un depredador como no hemos visto otro antes
Predator: Badlands se estrenó el 7 de noviembre de 2025 con un gran runrún entre crítica y público. Viniendo de varias iteraciones del personaje en los tiempos recientes, todas ellas bastante populares, existía un gran interés por una nueva película del personaje. Especialmente tras que las anteriores películas de su director en el universo de Depredador fueron un absoluto éxito.
Dan Trachtenberg no es alguien que no conozca ya al personaje. Encargado de la dirección de un guion de Patrick Aison con una historia escrita por ambos, en 2022 dirigió una de las películas más aclamadas de la historia del personaje, Prey. La historia de una joven mujer comanche que en 1719 debe enfrentarse no solo al hombre blanco, que intenta robarle sus tierras y exterminar a los suyos, sino también un depredador en busca de trofeos en una época particularmente convulsa de la historia humana.
La película fue extraordinariamente bien recibida y eso hizo que le llamaran para hacer otra película de Depredador. Esta vez una película antológica de animación para adultos de nombre Predator: Asesino de Asesinos. Contando la historia de tres predator de caza, uno en la Escandinavia de 841, otro en el Japón feudal de 1609 y otro en la Segunda Guerra Mundial en el frente Atlántico, nos presenta diferentes escenarios donde los misteriosos alienígenas se encuentran con dotados guerreros humanos que buscan salir con vida de situaciones que le sobrepasan en historias de lo más sugerentes y violentas.
De nuevo, la película fue un éxito tremendo. Considerada brillante y tremendamente bien ejecutada, se valoró positivamente la fantasía de poder que desarrollaba junto con su violencia sin edulcorar. Pero Trachtenberg aún tenía otra película dentro de sí. Y era más cercana a Prey que a Asesino de Asesinos.
Predator: Badlands sigue las aventuras de un depredador que quiere demostrar su valía ante su padre y una sintética que ha perdido sus piernas en su búsqueda de un modo de salir con vida de un mundo hostil en las peores de las condiciones posibles. Estructurado como un videojuego, en fases que van superando, la historia es un viaje de autoconocimiento y comprensión mutua que busca explorar la parte más emocional del personaje. Algo que parece haber logrado, dado el éxito de la película.
Con un presupuesto de 105 millones de dólares, consiguió recaudar casi 185 millones de vuelta. Con unas críticas extremadamente positivas, aunque con algunos críticos decepcionados por su narrativa más endeble y sentimental con respecto de las mucho más crudas y ancladas en la lógica del personaje Prey y Asesino de Asesinos, en general es una película que ha gustado mucho entre crítica y público.
Si la película es para tanto, o quizás pierde parte de su encanto en el camino de humanizar a los depredadores, podrás comprobarlo por ti mismo ya que llega a streaming. Disponible desde el jueves 12 en Disney+, ya no tienes excusa para comprobar qué tal se comportan los depredadores cuando se les da la posibilidad de tener emociones. Y si eso es algo que deberíamos haber permitido en primer lugar.
La película de ciencia ficción El sexto día, protagonizada por Arnold Schwarzenegger, regresa al catálogo de Netflix en España. Esta reaparición constituye una segunda oportunidad para un film que fue un notable fracaso en taquilla a su estreno en el año 2000, recaudando apenas 34,6 millones de dólares en EE. UU. y 61,4 millones en el resto del mundo, contra un costo de producción de 82 millones, lo que evidenció una diferencia alarmante entre inversión y retorno.
Una película con la posibilidad de redimirse
El sexto día, en el que Schwarzenegger interpreta a un hombre normal atrapado en un complejo dilema relacionado con la clonación, no encajó con la imagen de acción que el público esperaba del actor. Las críticas fueron tibias, con una calificación del 40% en Rotten Tomatoes, lo que refleja la recepción poco entusiasta de los espectadores y críticos por igual. Este trabajo llegó en un momento delicado para la carrera de Schwarzenegger, quien venía de fracasos anteriores como Batman & Robin y El fin de los días. La presión por un éxito era evidente.
A lo largo de la promoción, el director Roger Spottiswoode enfatizó que, aunque Schwarzenegger era conocido por su imagen de macho, también tenía un lado reflexivo que buscaba mostrar en el film. Sin embargo, el resultado final no solo dejó insatisfechos a los críticos, sino que también llevó a la estrella a ser nominada a varios premios Razzie, que reconocen lo peor del cine.
A medida que el nuevo mes llega, su inclusión en Netflix genera interés sobre si El sexto día podrá resurgir de las sombras de su historia o si, por el contrario, se desvanecerá nuevamente en el olvido, dado el contexto de otros fracasos de Schwarzenegger en la plataforma. El tiempo dirá si este viejo título logra captar la atención de nuevos espectadores o quedará relegado a ser un simple recuerdo de su carrera.