Las 6 películas que Disney no quiere que veas (y nunca estarán en Disney+)

Disney. La productora que no puede hacer nada malo, que no puede herir los sentimientos de nadie. La creadora de El Rey León, La Sirenita, Toy Story. Nada puede ir mal con ellos, en sus parques o llevando las orejitas de Mickey Mouse, ¿no? Bueno, no exactamente. Porque lo cierto es que, en sus más de cien años de historia tienen mucho que esconder, desde largometrajes racistas hasta colaboraciones con gente con quien nunca quiso colaborar o cosas tan malas que solo puede barrerlas bajo la alfombra avergonzada.

¿Quieres echar un vistazo a todo lo que Disney nos oculta incluso en la propia Disney+? ¡Bienvenidos a un paseo por el lado salvaje, ético y prohibido de la productora más famosa del mundo!

Canción del sur

Sabíais que esta película iba a llegar, así que nos la quitamos de encima pronto.. Estrenada en 1946 con la esperanza de ser su propio Lo que el viento se llevó, Canción del sur llegó a ganar un Óscar y un premio honorífico. Pero con los años crecieron las acusaciones de racismo (con razón) y se convirtió en un quebradero de cabeza para Disney, que no la ha lanzado en VHS ni DVD en Estados Unidos (aunque, ojo, sí en otros países del mundo).

No importa lo mucho que Whoopi Goldberg pretenda ponerle contexto, o las ganas que tengan los fans de verla en 4K: desde la empresa ya han dicho que jamás aparecerá en Disney+ ni se volverá a hablar de ella. Porque, aparentemente, si haces como que algo no ha existido mágicamente desaparece.

Los cuatro fantásticos

No, no hablamos de la nueva película de Marvel con Pedro Pascal, ni de las versiones de 2015 (aunque esta bien que deberían censurarla) y 2005, sino de una versión mucho más desconocida de 1994 que Constantin Film hizo de la mano de Roger Corman en la producción para evitar perder los derechos. La película es un poco desastre, sí, pero al mismo tiempo una de las mejores adaptaciones posibles de la Primera Familia.

Costó apenas un millón de dólares y se creó, según Stan Lee, para no ser estrenada jamás (aunque Corman dice lo contrario, que en su contrato aparece claramente que se estrenaría en salas). La única realidad es que así seguirá por siempre, solo disponible de manera pirata. Eso sí, si tienes curiosidad por ver todo lo que pasó, siempre te quedará el documental Doomed… Que, obviamente, tampoco lanzarán en Disney+. Es lo que hay.

Papá, Loco de Atar (Los Simpson)

Sé que no es una película, pero es el episodio de Los Simpson que más ha traído a Disney de cabeza desde la compra de Fox: aquel en el que Homer se vuelve loco y le internan en el manicomio junto a un hombre que jura ser Michael Jackson… Y al que le puso voz, de incógnito, el propio cantante.

Después de las alegaciones de abuso sexual a menores, lo último que quieren en Disney+ es que se les pueda acusar lejanamente de permitirlos o apoyarlos, así que lo han eliminado en todo el mundo. Al menos entraron en razón y permitieron que La Ciudad de Nueva York contra Homer Simpson volviera a estar disponible y se pudiera emitir años tras el 11-S. Algo es algo.

Star Wars Holiday Special

Supongo que te sabes la historia: en 1978, tras el éxito de Star Wars y a la espera de El imperio contraataca, CBS acudió al rescate de los fans con un especial de Acción de Gracias donde todo el equipo original de la película aparecía, y tenían que llevar a Chewbacca a celebrar el Día de la Vida con su familia. Por el medio había números musicales, cortos de animación que presentaban a nuevos personajes (Boba Fett), escenas bochornosas y un excesivo protagonismo de la familia wookiee.

Solo se emitió una vez, el 17 de noviembre, y desde entonces George Lucas ha intentado destruir su recuerdo. Como curiosidad, aunque nunca veremos el especial entero en Disney+ (sí que está disponible en otros lugares de Internet), el corto de Boba puede disfrutarse con el título de La historia del wookiee fiel. Para los fans más fans.

Der Fuehrer’s Face

No solo es uno de mis cortos de animación favoritos, sino que además ganó el Óscar a mejor cortometraje animado en 1943. En él, Donald está atrapado en la Alemania nazi y tiene que trabajar a cambio de comida ridículamente mala. Al final, descubre que vive en Estados Unidos y se alegra de no vivir en esa pesadilla. Obviamente se trata de un corto propagandístico (con una canción terriblemente pegadiza, por cierto), pero Disney da por hecho que ningún niño quiere ver al Pato Donald con el brazo en alto a lo Elon Musk. Salvo, supongo, Elon Musk.

The Sweatbox

Este es, quizá, el más curioso de todos los nombrados, porque es un documental que debería ser un simple making of de El emperador y sus locuras, desde la época en que se llamaba Kingdom of the sun, mostrando cómo cambió la historia, el guion y las canciones de Sting, y en particular el sufrimiento del cantante al ver cómo sus creaciones entraban en conflicto con la historia y tenían que desaparecer.

Trudie Styler, la directora, es también la esposa del cantante, y eso le abrió todas las puertas de la producción. Cuando el equipo de Disney pudo verlo, hubo aplausos entre los animadores y vergüenza entre los ejecutivos, que decidieron comprar los derechos para no estrenarlo jamás. No vaya a ser que descubramos que el secreto creativo de la productora siempre ha sido ir un poco al buen tuntún y fastidiar a los pobres animadores.