El precio de PS5 Pro es absolutamente loco. Ahí podemos estar todos de acuerdo, ¿verdad? No hay nadie que pueda ver este número de tres cifras y pensar que es justo y que, al fin y al cabo, la generación está tan repleta de juegazos que, aparentemente, se necesita un poquito más de potencia para aprovecharlos a tope. Y además, como muchos han destacado, el problema es otro y va destinado a crear hábitos de consumo: no tiene lector de disco.
A leer a la biblioteca
Claro está, hay siempre soluciones: si quieres jugar a los juegos en físico, puedes comprarte un lector de discos por 80 euros que va aparte (y sí, sirve el mismo que en la PS5 Digital, algo es algo). La gente, que ya está bastante enfadada por tener que gastarse la friolera de 800 euros, no quiere, además, tener que apoquinar por algo que podría (y, sinceramente, debería) estar dentro de la consola.
Pero no le queda otra. Ante el intento de imponer los juegos digitales (que, recordemos, no pueden venderse de segunda mano ni prestar a un amigo), los jugadores han reaccionado agotando los lectores de disco de PS5, por si acaso. Al fin y al cabo, el hecho de que sea retrocompatible es una de las cosas más agradecidas de esta nueva (ya no tan nueva) generación.
El 26 de septiembre, PS5 Pro podrá reservarse por fin, y ya unos pocos están intentando aprovecharse revendiendo los lectores de disco a precios exorbitantes. No os dejéis llevar: volverán a lanzarlo (tampoco están como para negarle al público lo que quiere, por una vez) y así podrás disfrutar de esos píxeles extra y esos frame rates que el ojo humano no es capaz de notar. ¡Y a disfrutar como un profesional!
Ah, sí, y después toca comprarse el stand para poner la consola de pie. A precio extra, por supuesto. A ver si no.