Las malas noticias a veces vienen de dos en dos: Es el caso de las series Pulse y The Residence han sido oficialmente canceladas por Netflix tras completar solo una temporada de transmisión en Netflix. Ambas producciones no lograron renovar su contrato a pesar de ser parte del drama original del gigante del streaming.
No han ganado el pulse a los números
Pulse se estrenó el 3 de abril y logró captar la atención del público desde su debut, alcanzando 6.5 millones de vistas en su primera semana en el Top 10 de Netflix. Sin embargo, su popularidad comenzó a disminuir rápidamente, con 8.5 millones de vistas en la segunda semana, seguidas por descensos a 3.2 millones y 2 millones en las semanas posteriores. Esta tendencia sugiere que, a pesar de un estreno prometedor, la serie no fue capaz de mantener el interés del público a lo largo de su emisión.
Por otro lado, The Residence, que también se estrenó dentro del mismo marco de tiempo, no logró captar el mismo nivel de conexión con la audiencia y, al igual que Pulse, se vio afectada por una baja en las cifras que llevaron a su cancelación. Aunque ambas series ofrecían propuestas narrativas intrigantes, parece que no fueron suficientes para sostener su relevancia en un mercado altamente competitivo como el de Netflix.
Las cancelaciones de Pulse y The Residence resaltan la ardua realidad del sector de entretenimiento en streaming, donde las métricas de audiencia son clave para la supervivencia de cualquier producción. Con cenas cambiantes y una competencia en aumento, el futuro de nuevos shows siempre queda en la cuerda floja, haciendo que los rumores sobre futuras cancelaciones sean inevitables en el ámbito de las plataformas de streaming.