Las 8 series de Netflix que jamás debieron haber cancelado

Todos conocemos Netflix. Todos la amamos por darnos series que hemos aprendido amar y que se han convertido en iconos culturales (El juego del calamar, Stranger Things), por sorpresas inesperadas (Mi reno de peluche, Adolescencia) y hasta por descubrirnos obras maestras como BoJack Horseman. Sin embargo, si por algo es conocida la plataforma es por… Bueno, por cancelar sin miedo absolutamente todo lo que se les pone por delante.

Desde Marco Polo, su primera gran producción, que duró solo dos temporadas, Netflix ha dejado ir auténticas maravillas sin darles una conclusión en condiciones. Y sí, os aviso: esta lista va a doler porque todos nos acordamos de la cuchillada traicionera que sentimos cuando decidieron que nuestra serie favorita ya no iba a existir más. ¡Vamos con las 8 series que Netflix canceló más injustamente! Prometo no llorar mientras lo escribo.

GLOW

Cómo se atrevieron. La serie iba a culminar con la cuarta temporada, que ya estaban rodando, y Netflix decidió cortar por lo sano en mitad de la grabación, en plena pandemia. Se llegó a grabar episodio y medio que nunca jamás verá la luz, dejando en un cliffhanger eterno a nuestras luchadoras favoritas. Aunque desde el streamer se nos prometió que saldría una película para cerrar las tramas, a estas alturas nos podemos ir olvidando de ella. Ay.

Mindhunter

Imagina por un momento que tienes a David Fincher en plantilla, haciendo la serie que siempre quiso hacer. La crítica está a sus pies, el público quiere más y entonces decides que simplemente no interesa. Es lo que pasó con Mindhunter, que después de dos temporadas se fue al cuerno. Aunque la última vez que la vimos fue en 2019, desde Netflix aseguran que en cualquier momento la resucitan y que no está cancelada, sino simplemente atrasada. Un consejo: olvidaos de ella.

Inside job

En su día, Netflix fichó a Alex Hirsch, el creador de Gravity Falls, para que hiciera contenido para la plataforma. Lo cierto es que a día de hoy seguimos esperando. Lo más parecido ha sido esta Inside Job en la que escribió y fue productor ejecutivo, dando paso en la labor de showrunner a Shion Takeuchi. La serie fue ganando episodio a episodio, haciendo crecer el lore y mostrando que se puede hacer humor adulto (e incluso edgy) sin llegar a ser vergonzoso o pasarse de la raya. Duró solo una temporada dividida en dos partes y terminó en cliffhanger. Bravo.

Esta mierda me supera

Una adolescente con poderes telequinéticos debe tratar de dominarlos mientras, a su alrededor, su vida se desmorona y tiene que hacer frente a un mundo disfuncional. Esta mierda me supera era una serie fabulosa, que transcurría al mismo tiempo que la increíble The end of the f***ing world y que, por supuesto, acababa en un cliffhanger que nunca solucionarán. ¿El motivo? La pandemia, por supuesto, una manera como cualquier otra de quitarte de encima series que, por un motivo u otro, ya no pegan con tu manera de ver el mercado. Otra más al cementerio de caídos en combate.

Sombra y hueso

Últimamente, todos los servicios de streaming han intentado encontrar la saga perfecta para enganchar a jóvenes adultos. Por supuesto, en Netflix cayeron de lleno en la de Leigh Bardugo, que se ventilaron en dos temporadas, dejando un buen montón de libros del Grishaverse por adaptar. Sus fans han sido muy, muy claros respecto al futuro de la serie: quieren más, y no les importa que Netflix pierda dinero con ello. Aún pueden echarse atrás -no sería la primera vez- pero, francamente, no tiene ninguna pinta.

The OA

Hay gente que al leeer “OA” ha sentido un dolor en el corazón, y con razón. The OA fue ganando en lore, emoción, personajes, personalidad y trama a lo largo que pasaban los episodios, y las piezas empezaban a alinearse en un final de temporada abrumador, del que los seriéfilos no paraban de hablar allá por 2019. Y ahí se acabó la cosa: Netflix no quiso apostar más por la serie, que predijo el boom de los multiversos y las dimensiones alternativas mucho antes que Marvel.

Cristal Oscuro: La era de la resistencia

En 1982, Jim Henson y Frank Oz fracasaron en taquilla con una película de marionetas que después se volvería clásico de culto: Cristal Oscuro. 38 años después, en Netflix decidieron quitarle el polvo y probar a ver si la nostalgia daba sus frutos con La era de la resistencia, una serie de 10 episodios que tardaron muchísimo tiempo en hacer y no dio los resultados esperados. Aunque algunos esperaban que este fuera un renacer de los muppets, la realidad es que en estos tiempos no hay segundas oportunidades. En fin.

American Vandal

La que más me duele, personalmente. American Vandal era un falso documental que parodiaba los true crimes consiguiendo crear emoción dentro del humor adolescente. Era una serie fantástica que supo sacar pecho en su temporada 2 cuando todos lo creímos imposible: una obra maestra que realmente no necesitaba continuar, pero que habría creado precedente para las series “de calidad” de Netflix. Costaba cuatro duros, pero no fue suficiente para aguantar. Los fans la echamos mucho, muchísimo de menos.