El anuncio del cierre anticipado de Anthem en 2026 ha desatado un intenso debate dentro de la industria de los videojuegos, reavivando la iniciativa Stop Killing Games. Este MMORPG, que se lanzó en 2019 y cuya recepción fue en gran medida negativa, se extinguirá tras siete años de trayectoria, dejando a los jugadores sin la posibilidad de acceder a su contenido una vez que se apague el servidor.
Un fracaso que sabían que iba a ocurrir
Mark Darrah, ex productor ejecutivo de Anthem, ha expresado su descontento respecto a esta situación. Durante una reciente entrevista con el YouTuber MrMattyPlays, Darrah explicó que el juego podría haber sido diseñado de manera diferente, permitiendo su continuidad incluso después de que los desarrolladores cerraran el soporte. Sin embargo, indicó que esto sería complicado dadas las estructuras actuales de diseño de juegos multijugador.
Darrah hizo una analogía con la gestión de residuos tóxicos, sugiriendo que, al igual que la sociedad ha decidido no permitir que las empresas químicas contaminen los ecosistemas, también debería considerar los costos asociados con la preservación de los videojuegos. “Es un costo que debemos estar dispuestos a asumir”, dijo. Como ejemplo, mencionó el sistema de hosting peer-to-peer de Destiny como una posible solución para mantener los juegos operativos tras el retiro del soporte por parte de sus creadores.
La desaparición de juegos como Anthem y The Crew no solo afecta a los jugadores que han invertido tiempo y dinero, sino que también es un golpe para los desarrolladores que ven cómo sus esfuerzos y creatividad se esfuman. Darrah sugirió que, con algunos compromisos en términos de calidad y experiencia del jugador, sería posible evitar el cierre definitivo de estos títulos, planteándose preguntas sobre el futuro y la sostenibilidad de los juegos en la industria.