En la década de los ochenta, Arnold Schwarzenegger emergió como un ícono del cine de acción gracias a su destacada participación en las películas de Conan. Este éxito le abrió las puertas para convertirse en el protagonista de The Terminator, un filme que no solo revolucionó su carrera, sino que también redefinió el concepto de villano en la pantalla grande.
Héroe no, pero villano…
En una entrevista rescatada por la BBC, Schwarzenegger recordó cómo su decisión de interpretar al villano T-800 fue un giro inesperado en su trayectoria cinematográfica. Él mismo propuso este cambio de rol para asumir un nuevo desafío profesional, ya que tanto él como el director James Cameron no estaban convencidos de que Schwarzenegger encajara en el papel del héroe arquetípico que se buscaba inicialmente. Esto llevó a la creación de una lista de candidatos alternativos, lo que demuestra que su elección como antagonista fue el resultado de dinámicas creativas entre ambos.
La decisión de Schwarzenegger tuvo un impacto duradero en su imagen pública. El papel del Terminator no solo se convirtió en un ícono del cine, sino que también le permitió diversificar su carrera lejos del estereotipo del héroe musculoso. La colaboración entre Schwarzenegger y Cameron, aunque desafiante, dio vida a un personaje memorable que, irónicamente, desplazó al propio Kyle Reese en protagonismo.
Este cambio en su carrera le permitió demostrar a Hollywood y al público que podía encarnar una amplia gama de personajes, poniendo en tela de juicio los arquetipos tradicionales de la época. La influencia de su actuación en The Terminator aún resuena, y sin duda, marcó el inicio de una nueva era en su vida profesional.
Este fin de semana tuvimos un gran anuncio: un nuevo juego de Terminator. Y no uno cualquiera. De nombre Terminator 2D: No Fate, nos promete un videojuego de acción en 2D que no sólo rinde homenaje a Terminator 2: El día del juicio final, sino también a los juegos de Super Nintendo y MegaDrive con los que crecimos quienes adoramos la película. Algo en lo que su estudio, Bitmap Bureau, son especialistas.
Conocidos por excelentes juegos como Xeno Crisis o Final Vendetta, son especialistas en hacer juegos con sabor clásico, aunque con un indudable giro moderno. Además de una técnica inconcebible años atrás. Y como sabemos que si estás leyendo esto es porque tienes tantas ganas como nosotros de jugarlo, a pesar de que no sale hasta el 5 de septiembre, hoy te hemos venido a hablar de los seis mejores videojuegos de Terminator. Al menos, hasta que salga Terminator 2D: No Fate y alguno tenga que caerse de esta lista.
Quizás el mejor juego de Terminator de todos los tiempos no es un juego de Terminator, aunque eso tiene una explicación lógica. Journey to Silius es un excelente run and gun de Sunsoft publicado en 1990 para NES que, originalmente, iba a tener la licencia de Terminator. El problema es que, finalmente, perdieron los derechos de la licencia de la película durante el desarrollo, teniendo que cambiar aspectos para que ya no fuera Terminator. No exactamente.
Pero seamos honestos: es evidente que Journey to Silius es un juego de Terminator. Aclamado en Japón, recibido con entusiasmo desigual en occidente, siempre se le ha reconocido por su excelente música y su sobresaliente acción. Quizás parte de porqué triunfó menos aquí fue por el cambio en sprites, que no ayudó al juego. Pero de haberse llamado The Terminator, haznos caso: hoy sería más que un juego de culto.
Terminator 2: Judgment Day
Aunque la Game Boy tenía muchas limitaciones, eso no significa que no se pudieran hacer auténticas virguerías con la misma. Si no, que se lo pregunten a Bits Studios. Ellos realizaron Terminator 2: Judgment Day, más conocido como T2 por el nombre de su portada, que sería uno de los juegos más queridos de aventuras y acción de la consola. Y no sin buenos motivos.
De gráficos espectaculares para la consola, puzzles que nos obligaban a reprogramar el T-800 y acción vieja escuela, lo hacen un juego muy disfrutable aún hoy. No es la mejor adaptación de Terminator, pero sin duda es una buena adaptación que aún hoy se deja disfrutar y que nos recuerda las posibilidades de esa no tan pequeña consola, pero aun así portátil.
RoboCop Versus The Terminator
Si hay un juego con tantos detractores como fans ese debe ser RoboCop Versus The Terminator. Con versiones para Mega Drive, Game Boy, Super Nintendo y Game Gear, lo que parece claro es que la versión que recibió más cuidado y cariño por parte de sus desarrolladores fue la de Mega Drive, siendo especialmente aclamada. Que si has jugado, sabrás exactamente la razón para ello.
Más que inspirado por Contra III: The Alien Wars, RoboCop Versus The Terminator se juega como una versión de Contra más lenta y con sprites significativamente más grandes. Que son Robocop y los malvados robots de Terminator. ¿Es eso suficiente para triunfar? Pues si te gustan Robocop, Terminator y Contra, debemos decir que sí, porque el juego vende exactamente lo que es: un crossover alocado que no reinventa la rueda, pero se disfruta muchísimo.
The Terminator
Si bien Nintendo triunfó en los 8bits en lo que respecta a juegos de Terminator, Sega hizo lo propio en los 16 bits. Por eso nos vamos de nuevo con otro juego de Mega Drive que, en su día, destacó entre sus pares. Porque en 1992 apareció The Terminator y era El Juego que debías tener en tu consola si no querías ser el pringrado en el patio del recreo.
Enfocándose en Kyle Reese, el protagonista de la primera película y padre de John Connor, en el juego tendremos que sobrevivir al asalto de los robots en diferentes fases temporales en escenarios increíblemente detallados para la época con una excelente banda sonora para la consola. ¿El único problema del juego? Todo lo espectacular que era audiovisualmente podía resultar monótono, especialmente por la dificultad y lo repetitivo de su gameplay. Pero no nos engañemos: en 1992 lo de la dificultad no era algo que importara mucho.
T2: The Arcade Game
No vamos a engañarnos: el lugar de Terminator es donde sea posible hacer los gráficos más espectaculares. La franquicia siempre ha tratado de tener los efectos especiales más punteros y la acción más descalabrada y eso es lo que debe materializarse en sus videojuegos. Por eso, en los 90s, el videojuego que más cerca estuvo nunca de las películas fue exclusivo de arcades. No logrando acercarse ninguna de las adaptaciones a videoconsolas.
Terminator 2: Judgment Day, o T2: The Arcade Game para los amigos, era una cabina con una ametralladora donde teníamos un único objetivo: acabar con todos los Terminator que se nos pusieran por delante. Con unos gráficos CGI absolutamente alucinantes para la época, y bastante resultones incluso hoy, era un juego dinámico, brutal y donde la acción nunca paraba. ¿Es la adaptación definitiva de Terminator? Es difícil decir tal cosa. Pero es innegable que, para mucha gente, no ha habido otra igual.
Terminator Resistance
El mejor ejemplo de un gran juego de Terminator reciente tiene tantos admiradores apasionados como detractores furibundos. Lo cual es una buena señal. Cuando un juego genera tantos sentimientos es que tiene algo detrás. Ese es el caso de Terminator Resistance, un juego desarrollado por Teyon, encargados de la absoluta obra maestra que es RoboCop: Rogue City.
¿Y Terminator Resistance es una obra maestra? Quizás no, pero sin duda es un juego interesante. Sabiendo captar la sensación de ponernos en la piel de un ser humano normal enfrentándose contra amenazas imposibles, su Modo Infiltración en la que encarnamos al T-800 es lo más cerca que hemos estado nunca de sentirnos parte de Skynet. Y a falta de ver lo que pone sobre la mesa Terminator 2D: No Fate, este es sin duda un juego de Terminator a reivindicar.