Si de memoria tenéis que decir cuáles son las tres mejores secuelas de la historia, lo más probable es que, como poco, haya dos películas de James Cameron: Aliens y, por supuesto, Terminator 2 (la otra, en mi opinión, es Regreso al futuro 2 o El padrino 2, por cierto). Aunque sea un tópico, que lo es, no te preocupes, porque no estás solo: los clásicos lo son por algo.
Godzilla, a lo Terminator
En este caso ha sido Takashi Yamazaki, director de Godzilla Minus One y la secuela que se estrena dentro de unos días, Godzilla Minus Zero, el que ha afirmado que, a la hora de plantearse esta segunda parte, miró al maestro: “Tengo que dar crédito a James Cameron gracias a Aliens o Terminator 2”. ¿Lo ves? Si la gente no destaca Avatar: El sentido del agua por algo será.
Yamazaki explica el por qué, claro está: “Mira a la película original y encuentra otra manera interesante de abordarla, cavando más profundo. Normalmente, sus secuelas tienen un ángulo ligeramente diferente, pero aún tienen mucho de lo que se construyó en la original. Tenía curiosidad por cómo sus segundas películas superan a las primeras en muchos sentidos”. Si Godzilla Minus One ya ganó el Óscar a mejores efectos visuales hace tres años… ¿Qué nos espera ahora?
Aunque el otoño suele ser un momento tranquilo para el mundo del cine, como la pausa entre el verano y la Navidad, lo cierto es que esta vez la cartelera lo está dando absolutamente todo, dejando la traca final de Dune 3 y Vengadores: Doomsday para el final… si es que Godzilla no les pega un buen mordisco.
Vengadores: Endgame ha vuelto a los cines con un reestreno para celebrar la próxima llegada de la nueva película de Los Vengadores. Con una nueva escena que conecta ambas películas y que ha llevado a bastante público a las salas, ha hecho que la película sea un gran éxito de taquilla. Tanto que ha conseguido lo que parecía imposible: ha conseguido no solo convertirse en la película más taquillera de la historia, sino desbancar a Avatar en el proceso.
Un reestreno que ha arrasado
Actualmente, la película de Marvel ha conseguido recaudar 2.925 millones de dólares, superando así el récord de la anterior mayor película más taquillera de la historia: Avatar, que consiguió recaudar 2923.7 millones de dólares. Algo que ha conseguido solo gracias a su reestreno, con Vengadores: Endgame – Encore, pero que en justicia también es algo que podríamos decir de Avatar. La película de James Cameron solo consiguió llegar a ser la película más taquillera de la historia tras ser reestrenada en cines.
En cualquier caso, la película todavía sigue en cines, por lo que no sabemos cuál será el techo de Vengadores: Endgame. Si bien los 3.000 millones de dólares parecen una cifra difícil de alcanzar, no parece que sea imposible. Y un reestreno posterior de Avatar, e specialmente por su 20 aniversario en su 2029, no es descartable, haciendo probable que vuelva a quitarle la corona y el récord de ser la primera película en conseguir los 3.000 millones de dólares. Pero para eso, aún tendremos que esperar a que Vengadores: Endgame acabe su paso por cines. Y ver qué pasa con los aniversarios de ambas películas.
George Lucas nos ha dado Star Wars y le estaremos eternamente agradecidos por ello, pero eso no significa que en los últimos años haya estado exento de polémicas. Su obsesión por las nuevas tecnologías ha sido, en el mejor de los casos, polémica. En el peor, obsesiva y absurda. Los cambios en Star Wars, llegando a sustituir actores y efectos especiales y no permitiendo acceso a las versiones originales, sigue despertando agrios debates entre los fans. Y parece que con la IA no va a ser diferente.
George Lucas confiesa sus limitaciones
En una reciente conversación con A Rabbit’s Foot a hecho una apasionada defensa del uso de la IA generativa. Afirmando que “la IA significa que es mucho más fácil hacer películas. Es como sentarse aquí y decir: ‘Bueno, yo creo que lo mejor son los caballos y los carruajes. Estos coches se averían, necesitan gasolina, dan todo tipo de problemas y, muy pronto, los convertirán en tanques y matarán a gente. Es terrible‘. No hay nada que puedas hacer al respecto. Eso es el progreso, es el futuro”.
Si bien no tiene argumentos para defender su postura, más allá de afirmar que los que están en contra del uso de la IA no tienen argumentos, no se limita a afirmar eso. También afirma que la la IA no comete errores si le dices que no los cometa. “Si quieres que la IA te diga cuando algo es falso y de dónde vino, la IA puede hacerlo. Los humanos no podemos, no somos tan inteligentes. La idea es que, como ser humano, eres responsable de lo que dices y haces, y si haces algo ilegal, deberías ser castigado por ello. Hagas lo que hagas, deberías ser reconocido. Es igual que en la vida real”.
Si es que George Lucas no entiende que lo que dice no tiene absolutamente ninguna lógica o es que sus argumentos se los ha escupido la propia IA es algo que no podemos afirmar. No estamos en su cabeza. Pero lo que es evidente es que se suma a la lista no muy numerosa, aunque existente, de cineastas que defienden la IA, como Paul Schrader, Gareth Edwards o sus amigos Martin Scorsese y James Cameron. Así que, aunque mucha lógica no tenga lo que dice, al menos está bien acompañado.
Visto ahora, está claro que Kate Winslet y Leonardo DiCaprio tuvieron una suerte increíble al aceptar el papel de Titanic. Sin embargo, por aquel entonces no todo el mundo lo veía igual y llegó a haber críticos que pusieron en tela de juicio a James Cameron y su obra megalomaniaca. Fue la primera película de la historia en superar los 1000 (y los 2000) millones y se situó como la más taquillera de la historia hasta que él mismo se superó con Avatar. Un exitazo en toda regla, vaya.
Near, far, wherever you are
Uno de estos críticos, que imaginaba que la película iba a ser un éxito para todos menos para los actores que la protagonizaran, fue John C. Reilly, uno de los mejores actores de la historia moderna, que intentó que DiCaprio dejara en la estacada a Cameron para protagonizar Boogie Nights a los mandos de Paul Thomas Anderson. Que, por cierto, es un señor peliculón.
Reilly, que conocía a DiCaprio desde pequeño, se juntó con él para decirle su verdad: “Escucha, Leo, deja que te diga algo. Titanic va sobre un barco que se hunde. Todo el mundo sabe que el barco se hunde. A nadie le va a importar una mierda quién está en el barco“. No se puede decir que la historia le haya dado la razón, desde luego.
Para convencerle le habló maravillas de Anderson: “Este tío, este director, va a ser uno de los más talentosos dentro de un tiempo, y no deberías perder esta oportunidad”. Todo sea dicho, ahí tenía razón, pero DiCaprio quiso seguir con Titanic porque sus agentes le cnvencieron de que tenía que hacer algo grande. “Te lo digo, tío, te lo digo, no te mentiría. Va sobre un barco que se hunde”, insistió Reilly.
Al final, Mark Wahlberg protagonizó Boogie Nights e hizo un papel increíble, mientras que DiCaprio acabaría juntándose con Paul Thomas Anderson en la fabulosa Una batalla tras otra. Al final, como no suele pasar en Hollywood, salieron todos ganando.
Avatar: Fuego y ceniza, la tercera entrega de la popular franquicia de James Cameron, llegara a streaming el próximo 24 de junio en exclusiva a Disney+. Esto entra dentro de la horquilla normal para cualquier estreno popular, buscando dando oportunidad a las películas para funcionar bien en taquilla antes de ser lanzados en formato doméstico o streaming.
De hecho, la película de Cameron ha funcionado extraordinariamente bien en taquilla. Recaudando 1.485 millones de dólares, la única pega que se le puede sacar es que ha recaudado muy por debajo de sus predecesoras. Tanto Avatar como Avatar: El sentido del agua, la primera y la segunda entrega, consiguieron sobrepasar muy ampliamente los 2.000 millones de dólares con prácticamente la mitad de su presupuesto. Algo que bien podría conllevar un reajuste por parte de Disney cara a futuras secuelas.
Pues aunque no ha funcionado igual de bien que anteriores películas, está lejos de ser un fracaso. Avatar 4 y 5 ya tienen fecha de estreno programado para el 21 de diciembre de 2029 y el 19 de diciembre de 2031, respectivamente. Por lo cual parece que Disney sigue apostando fuerte por los alienígenas azules de Cameron, aunque con una serie de condiciones: deben ser películas más baratas y cortas. Algo con lo que Cameron no está de acuerdo.
Como parece que es difícil que no se pongan de acuerdo ambas partes, es probable que tengamos Avatar para rato. Y de momento, tenemos que esperar poco más de una semana para poder volver a ver la película desde la comodidad de nuestra casa.
Billie Elish es uno de los grandes fenómenos musicales de nuestro tiempo. Te guste más o menos, tiene la capacidad de llenar estadios y movilizar a una cantidad obscena de gente. Es una estrella del pop, lo sabe y eso significa que puede trabajar con los mejores. Incluso en otros campos del arte.
Es por eso que ahora se estrena en cines Billie Eilish – Hit Me Hard and Soft: The Tour (Live in 3D), un concierto dirigido y producido por James Cameron. Pero este no es el primero ni será el último de las películas de conciertos que han existido a lo largo de la historia. Es un género en sí mismo, a estas alturas, y uno muy bien cultivado y con algunos hitos de lo más interesante. Por eso vamos a hacer una pequeña exploración de cómo ha ido evolucionando a lo largo del tiempo a través de cinco de sus mayores hitos. Los cinco películas de conciertos que debes ver si nunca has visto uno y quieres
Duran Duran: Unstaged
Si hablamos de un músico tremendamente popular llamando a un artista venerado para grabar su concierto, Duran Duran: Unstaged es probablemente lo más cercano que podamos encontrar a Billie Eilish – Hit Me Hard and Soft: The Tour (Live in 3D). Porque este concierto dirigido por David Lynch es todo lo que podríamos esperar de Duran Duran, incluido ser tremendamente ochenteros, y todo lo que nos gusta del fallecido David Lynch, tan surrealista y obsesionado con la estética como estaba. Un concierto fascinante como un choque de mundos imposible que sigue siendo una auténtica delicia de ver.
Taylor Swift: The Eras Tour
Dejar fuera la mayor película-evento de, probablemente, la historia, sería un error. The Eras Tour ha sido algo más que una película de concierto: ha sido un fenómeno social. Popularizando el sing along, arrastrando a fans a los cines cuando estaban de cada caída y demostrando la capacidad que tiene la que es, indiscutiblemente, la mayor estrella del pop de nuestro tiempo, esta es una película importante. Quizás no por sus méritos artísticos, pero sí por su alcance y sus circunstancias. Lo cual es algo a valorar.
Adventure In Music
Aunque hoy quizás no sería considerada una película de concierto como tal, Adventure in Music se puede considerar la pionera de esta clase de películas. Estrenada en 1944, causó revuelo porque no tenía trama y era, esencialmente, un concierto de diferentes compositores, clásicos y contemporáneos, frente a una cámara. Aunque no gustó a la crítica del momento y su director, Reinald LeBorg, afirmó que no merece la pena ser tenida en cuenta para un análisis serio, la realidad es que aquí empezó todo. Y sí merece la pena hacer análisis serios de este clásico
The Beatles: Get Back – The Rooftop Concert
Probablemente el concierto más famoso de la historia sea el de Los Beatles en la azotea de Savile Row en Londres. Esta es la grabación del mismo, remasterizada, recoloreada y, a través de todo el metraje de archivo encontrado, recontextualizado en toda la medida posible por Peter Jackson. Una absoluta delicia preservada para los tiempos que demuestra porqué Los Beatles fueron unos genios únicos como los que no tendremos otros.
Stop Making Sense
La película de concierto más celebrada y querida de todos los tiempos dirigida por el director de El silencio de los corderos es un concierto de 1984 de David Byrne. Pionero en el uso de técnicas de audio digital, pero además con un concierto espectacular y una filmación soberbia, es una de esas películas imprescindibles para cualquiera que se considere cinéfilo. Incluso quienes no son fans de Byrne o Demme. Porque aunque las películas de conciertos es un género muy particular, eso no significa que no hayan dejado huella en la historia del cine.
El segmento In Memoriam de los Premios Óscar 2026 ha generado controversia al no incluir a varias figuras prominentes del cine, a pesar de su duración de 15 minutos y de rendir homenaje a numerosas personalidades fallecidas en los últimos meses. Entre las ausencias más notables se encuentra la del pionero de IMAX, David Keighley, quien dejó un legado significativo en la industria cinematográfica.
Un olvido imperdonable
Geoff Keighley, hijo de David Keighley y creador de The Game Awards, expresó su profunda decepción a través de las redes sociales, afirmando: “Estoy increíblemente decepcionado y con el corazón roto de que la Academia haya obviado el nombre de mi padre”. Esta declaración ha resonado entre los profesionales del medio, quienes comparten el sentimiento de que la omisión no hace justicia a las contribuciones de David al cine de gran formato.
Durante sus 15 años como director de calidad en IMAX, Keighley fue un referente esencial en la supervisión de la postproducción de más de 500 películas, asegurando que los estándares de imagen y sonido de la marca se mantuvieran intactos. Dirigentes de renombre como Christopher Nolan y James Cameron han destacado la importancia de su trabajo, señalando que “ningún director podría rodar o proyectar cine en ningún formato hoy en día de no ser por David Keighley”, según comentó Nolan previamente.
Por su parte, Cameron recordó la colaboración que sostuvo con Keighley y su dedicación a crear la experiencia cinematográfica definitiva. “Fue un gran aliado y un firme defensor”, afirmó el director de Avatar, destacando su legado perdurable en el mundo del cine. Estos comentarios refuerzan la percepción de que la exclusión de David Keighley de la ceremonia de los Óscar es un error que muchos consideran lamentable en vista de su inmenso impacto en la industria.
La posible adquisición de Warner Bros. por parte de Netflix ha suscitado una creciente preocupación entre destacados cineastas, entre ellos James Cameron y Christopher Nolan. Cameron, reconocido por sus éxitos de taquilla como Titanic y Avatar, ha expresado su temor de que esta transacción perjudique gravemente la industria cinematográfica. En una carta dirigida al senador Mike Lee, presidente del subcomité antimonopolio del Senado, el director advirtió que la compra podría provocar el cierre de cines y la pérdida de numerosos empleos. “Creo firmemente que la propuesta de venta de Warner Bros. Discovery a Netflix será algo desastroso para el negocio cinematográfico al que he dedicado mi vida”, afirmó Cameron.
El desastre en ciernes
El cineasta también sugirió que la reducción en la producción de películas de gran presupuesto conllevaría a un descenso en el número de películas producidas, afectando así el liderazgo de Estados Unidos en el ámbito cinematográfico. Cameron enfatizó que el modelo de negocio de Netflix es “totalmente incompatible” con la producción y exhibición de películas en salas, lo cual impactaría a importantes estudios como Warner Bros. y generaría un ecosistema donde solo unos pocos serían capaces de realizar contenido original.
Por su parte, Christopher Nolan, director de Oppenheimer, compartió la inquietud de Cameron y expresó su desconfianza sobre las promesas de Netflix en relación con las películas de Warner Bros. “Hay señales alentadoras, pero eso no es lo mismo que compromisos claros”, declaró, dejando entrever su escepticismo respecto a la dirección que tomará la plataforma con respecto a la producción cinematográfica tradicional.
Recientemente, James Cameron entrevistó a Chloé Zhao en el Aero Theatre, donde ambos exploraron la naturaleza emocional de su película Hamnet. Cameron, conocido por sus obras épicas como Avatar, confesó haber llorado en varias ocasiones durante la proyección de la película, destacando el profundo impacto que tuvo en él a pesar de la evidente diferencia de estilo y temática entre ambas obras.
Dos autores con una sensibilidad similar
Zhao, por su parte, compartió cómo Terminator influyó en su vida y moldeó su comprensión de la narrativa y la condición humana. Recordó que la obra de Cameron la llevó a la reflexión, mencionando que “no podía procesar lo que estaba viendo” en la película, mientras se permitía sentir las complejidades de la emoción. Esto refleja una conexión más personal, pues Zhao subrayó que su enfoque narrativo se deriva de emociones difíciles de manejar en su propia vida.
Ambos cineastas encontraron puntos en común al hablar sobre la figura materna y su representación en Hamnet. Zhao identificó esta temática como el núcleo de su miedo al abordar la obra de Shakespeare, enfatizando que el desafío no era tanto el personaje de Shakespeare, sino la representación de la madre, una figura omnipresente también en el universo de Avatar. Cameron reflexionó sobre el proceso creativo de Zhao, cuestionando si su guion y rodaje eran mapas para descubrir algo más profundo en ellas mismas.
Esta conversación generó una amistad inesperada entre Cameron y Zhao, con ambos cineastas expresando su deseo de que la creatividad sea un recurso accesible para todos, no solo para un selecto grupo. Zhao concluyó que es fundamental redescubrir la “alquimia de la creatividad” que reside en cada uno de nosotros, subrayando su deseo de compartir este proceso con el mundo.
La película Avatar: Fuego y Ceniza ha logrado recaudar 1.400 millones de dólares a nivel global, consolidándose como el segundo mejor estreno de Hollywood en 2025. Sin embargo, este monto es considerablemente inferior a los más de 2000 millones alcanzados por las entregas anteriores de la saga, Avatar y Avatar: El sentido del agua, que rompieron récords en taquilla.
¿Un nuevo paseo a Pandora o qué?
A pesar de su desempeño notable, el director James Cameron se encuentra en una encrucijada respecto a los futuros proyectos de la franquicia. Mientras Fuego y Ceniza ha tenido un estreno sólido, no ha logrado igualar el impacto financiero de sus predecesoras, lo que plantea cuestionamientos sobre la dirección que tomarán las próximas entregas. Cameron ha mencionado la posibilidad de evaluar si continuará con la saga, dependiendo del rendimiento financiero de esta última entrega.
El fenómeno de Avatar ha sido un pilar en la industria cinematográfica, no solo por su innovador uso de efectos especiales y tecnología de captura de movimiento, sino también por su capacidad de atraer audiencias a nivel mundial. Sin embargo, la discrepancia en las cifras de taquilla entre las películas sugiere un cambio en el interés del público, lo que podría influir en las decisiones creativas de Cameron y su equipo.
Rumores han sugerido que Cameron puede contemplar un cierre a su tiempo en Pandora, pero todavía no ha hecho anuncios definitivos. La situación se vuelve más interesante a medida que los analistas de la industria evalúan el futuro de la saga y el impacto que Avatar: Fuego y Ceniza tendrá en la percepción general de la franquicia en los años venideros.