La industria del videojuego atraviesa un momento complejo, donde los títulos de medio presupuesto, como Clair Obscur: Expedition 33, están ganando protagonismo en un contexto de crisis para los grandes lanzamientos Triple A. Este fenómeno ha sido destacado por el reconocido director Josef Fares, quien ha expresado que la reciente ola de éxito en los juegos de presupuesto intermedio podría estar indicando un cambio en la dirección de la industria. En una reciente entrevista, Fares reflexionó sobre cómo los títulos Double-A podrían estar reclamando su lugar, aunque él mismo no puede renunciar a la existencia de los Triple A, subrayando que “no podría vivir sin un triple-A”.
Afirma que el futuro es incierto
Fares también ha subrayado la importancia de la diversidad dentro de los videojuegos. Citó el éxito de Space Marine 2, que vendió 7 millones de unidades en menos de un año, para ilustrar que, a pesar de contar con un presupuesto medio, hay espacio para la variedad en el mercado. Sin embargo, también advirtió que muchos juegos Double-A recientes han fracasado en conectar con el público a pesar de su calidad y creatividad.
En cuanto al desarrollo de videojuegos, Fares mostró escepticismo sobre la efectividad de la inteligencia artificial generativa. Aseguró que, aunque herramientas como Midjourney han sorprendido en su debut, su evolución ha sido limitada en los últimos cinco años. Fares finalizó su comentario acerca de esta tecnología con una nota de incertidumbre, reflexionando: “¿Quién sabe qué pasará en el futuro?”.
Además, el director defendió a Electronic Arts, afirmando que la compañía recibe críticas injustas a pesar de su historial en el desarrollo de títulos exitosos, como A Way Out y It Takes Two, que resaltan su contribución al campo de los videojuegos. Este contexto polarizado pone de relieve la presión que siente la industria por alcanzar la rentabilidad, lo que ha llevado a una saturación de títulos que replican géneros populares.