Cuando una serie lleva mucho tiempo en antena corre el riesgo de quedarse sin ideas. Perder lo que la hacía única o acabar repitiendo una y otra vez lo mismo por no perder lo que la hace única. Cuando eso ocurre, cuando hace algo demasiado loco para su propio bien, decimos que ha saltado el tiburón, algo que sufren muchas series cuando se extienden más de la cuenta. Pero una serie que no parece estar siquiera de sufrir de esto es Solo asesinatos en el edificio, una serie sorprendentemente cómoda con su premisa y, también, en cómo hacerla evolucionar.
Solo asesinatos en el edificio es una serie sobre tres vecinos de un edificio del Upper West Side, Charles, Oliver y Mabel, que comparten una cosa en común y sólo es acosa: adoran el true crime. Cuando un vecino muere en el edificio, deciden juntarse para intentar resolver el asesinato, incluso si no tienen absolutamente nada en común y, en justicia, ni siquiera se soportan.
Una serie que ha sabido evolucionar con el tiempo
Esta premisa que funcionó a la perfección en su primera temporada se ha extendido a lo largo de cuatro temporadas a través de enredar cada vez más a sus personajes entre sí y con el edificio. Dándoles cada vez más peso a su relación, haciendo que cada vez tengan más sentimientos entre ellos y que busquen siempre la razón para seguir viéndose incluso más allá de los asesinatos que pueblan el edificio, incluso cuando no siempre quieren admitirlo, la serie ha funcionado por el carisma de sus personajes y el ingenio de las muertes. Incluso si la cuarta temporada ya empezaba a estirar un poco de más la situación.
Excepto por una cosa. La cuarta temporada cumplía la tradición de cada temporada de acabar con el próximo asesinato, dejándonos con la intriga de cómo se resolvería, cómo acabarían juntándose de nuevo para resolverlo y sobre todo, cómo ha ocurrido. Pero esta vez, el asesinato es mucho más mundano y mucho más complejo. Porque el último crimen del edificio Arconia ha sido el portero Lester, en el jardín, todo apunta a un accidente, pero Charles, Oliver y Mabel están convencidos de que no lo es.
Por supuesto, no habría sería si lo fuera. Así que la sinopsis ya nos da a entender lo que nos cabe esperar de esta nueva temporada: los tres sumergiéndose en los rincones más oscuros de Nueva York y la conexión del edificio con poderosos millonarios y mafiosos de la vieja escuela. Una premisa que suena interesante. Pero también peligrosamente fantasiosa.
¿Corremos el riesgo de estar a punto de saltar el tiburón?
Parte del interés de Sólo asesinatos en el edificio siempre ha sido lo estrambótico de las muertes, los vaivenes de la relación entre sus personajes y las peculiares revelaciones sobre el edificio, pero en esta ocasión parece que van a llevarlo un paso más lejos. Y eso nos hace preguntarnos si no estamos cerca ya de saltar el tiburón con una premisa tan alocada, con una cuarta temporada que ya ha sido considerada la más endeble de las emitidas hasta el momento. Incluso si, para que engañarnos, también es una premisa fascinante que bien podría dar lugar a la mejor temporada hasta el momento.
Para descubrirlo, tendremos que esperar, o no. No exactamente. Hoy, martes 9 de septiembre, se estrenan los tres primeros episodios de la quinta temporada en Disney+. Para ver los siguientes siete, hasta cumplir los diez episodios de la temporada, tendremos que estar cada martes ante la pantalla hasta el próximo 28 de octubre para ver cómo se resuelve todo.
Si saltarán el tiburón o volverán a darnos una temporada brillante, como las dos primeras temporadas de la serie, es algo que aún está por ver. Pero lo que está claro es que esta temporada tiene los ingredientes para conseguir cualquiera de las dos cosas. Y que promete no dejar indiferente a ningún fan de la serie.