Si hablas con alguien de It, la mítica novela de Stephen King que escribió en 1986, te destacará dos cosas: la primera, cierto pasaje del libro que todas las adaptaciones han decidido -coherentemente- hacer como que no existe. La segunda, lo bien que estaba Tim Curry como Pennywise en la miniserie de 1990. Todo el mundo, a estas alturas, conoce It, ya sea por esa miniserie o por las dos películas recientes dirigidas por Andy Muschietti, que le han dado tantos beneficios a Warner que ya se han sacado de la manga una precuela, Bienvenidos a Derry, que se estrenará el 26 de octubre. Pero entre medias hay algo más, una pequeña pieza perdida de la historia de la cultura pop que casi todo el mundo desconoce: Woh, su adaptación india de 52 capítulos perdida en la televisión.
No seas payaso
A razón de un episodio por semana, durante 1998 la cadena Zee TV emitió la adaptación india de It, que adaptaba a su manera la novela y la miniserie. De entrada, el protagonista era Lilliput, un actor con enanismo que debutó en 1985 y aún sigue en pie a sus 74 años. En Woh interpretaba al payaso asesino, pero en este caso, con la falta de presupuesto, era mucho más humano que Tim Curry o Bill Skarsgard: con un poco de maquillaje y una nariz roja era más que suficiente, pensaron, para aterrorizar a todo el mundo.
Derry se convirtió en Panchgani, un pueblo de unos 13.000 habitantes, y los siete protagonistas, el club de los perdedores, se cambiaron los nombres a otros más locales: Ashutosh, Raja, Julie, Shiva, Ronnie, Sanjeev y Rahul. Pero, más allá de eso, durante su primera parte la serie sigue la novela con bastante fidelidad, más allá de obviar ciertos pasajes que serían escandalosos. El problema viene cuando, después de un acertado enfrentamiento contra Pennywise, la segunda parte decide inventarse otro final para el libro que algunos han llegado a calificar como superior al de King (yo, personalmente, no: es más malo que la cicuta).
Resulta que, en esta versión, se revela que Woh no es un ser extraterrestre que se convierte en araña ni un demonio, sino el espíritu de un niño que se quitó la vida ahorcándose después de ser acosado por culpa de su enanismo. Entonces toma el cuerpo de Siddarth, el hijo de Ashutosh, en su séptimo cumpleaños, y el club de los perdedores vuelve a bajar a enfrentarse a él a las cuevas. Vikram, que así se llamaba el niño, aparece como fantasma llorando, el grupo le ofrece simpatía, le piden que deje el cuerpo del niño y, finalmente, encuentra la salvación. O sea, It mezclado con Pesadilla en Elm Street. Es lo que hay.
La serie está al completo en YouTube sin subtítulos de ningún tipo, pero sirve para ver que tenía buenas intenciones. De hecho, su cabecera de inicio es genuinamente aterradora, y tan solo le lastra lucir como lo que es: una serie india de 1998. No esperes los tópicos y las rarezas habituales, eso sí: aquí no hay nadie que se vaya a arrancar a cantar, no hay grandes festejos repletos de color ni gritos extraños: si fuera americana, podríamos estar hablando de toda una serie de culto, de hecho. Tiene más que ver con al material original, al menos, que ese Bienvenidos a Derry que se basará en tres interludios de la novela que transcurren en 1962, 1935 y 1908. ¿Conseguirá HBO Max la magia?