Verano es sinónimo de sol, canciones ligeras, bronceado, playa, piscina, arena, helados… ¡Y, por supuesto, festivales de música! No importa que haga 40 grados a la sombra: lo que importa es que vas a poder estar de festival recibiendo manguerazos, bailando con desconocidos, escuchando a tus artistas favoritas con las mejores canciones que te han acompañado durante toda tu vida. ¿Te suena a plan perfecto e inmejorable? Bueno, pues llega el momento de darte un jarro de agua fría (no literalmente, que en estas fechas se agradece) con 3 documentales de Netflix sobre festivales que salieron mal absolutamente increíbles. Si después decides pagar la entrada de otro, es cosa tuya.
Fyre: la fiesta más exclusiva que nunca sucedió
El 28 de abril de 2017 estaba destinado a marcarse con letras de oro en la historia del mundo influencer. Todo el mundo -o, al menos, todo el que era alguien en redes sociales- estaba llamado a asistir al Fyre Festival, que se iba a desarrollar en Gran Exuma, una isla de las Bahamas y en la que iban a caber unas 5000 personas. ¿El problema? Billy McFarland, el director y creador del festival, estaba engañando a todo el mundo: ni la comida era de primera clase (ahí tenéis la foto de portada para comprobarlo), ni las habitaciones eran algo más que tiendas de campaña repletas de barro, ni la salubridad del lugar aseguraba que no volvieras a casa con varias infecciones.
El fiasco fue mostrado día a día por los asistentes al festival gracias sobre todo a Instagram, y permanece en la historia como uno de los errores más catastróficos de la historia. El documental de Netflix habla de los motivos del fracaso, de la sociedad del momento (que es la nuestra, la verdad), de cómo muchos se dejaron llevar por un vídeo y un par de recomendaciones de influencers de confianza. Vais a reíros a carcajadas, prometido. La otra cara de la moneda la tenéis en ‘Fyre Fraud’, de Max. Habla de lo mismo, pero no de la misma manera, y la suma de ambos documentales te hará entender por qué pasó lo que pasó.
Fiasco total: Woodstock 99
Sí, claro que conocéis Woodstock, el mítico festival de música de 1969 que tanto ha salido en miles de películas, series y libros de todo tipo. Woodstock era libertad, amor, todo lo que representaba el movimiento hippie. Sin embargo, 30 años después, la sociedad era muy diferente a aquella: estaba más enfadada, exigía hacer lo que le diera la gana, no entendía eso de “paz y amor” ni le interesaba. Y montar otro festival con el mismo nombre era un sinsentido… Que acabó con tres muertos y delitos de todo tipo cometidos durante la noche del 24 de julio de 1999.
A Fred Durst, cantante de Limp Bizkit, se le ocurrió decir “No hay reglas aquí” a un público que ya de por sí estaba bastante caldeado (y drogado). ¿El resultado? Destrozaron varios edificios, cometieron actos de violencia sexual, y a nadie le preocupó lo más mínimo la paz, el amor y el modo de vida hippie. Hubo peleas constantes, muchísima gente herida y, por lo que sea, a nadie se le ocurrió hacer un Woodstock 2000. Tenéis también en Max el documental Woodstock 99: Paz, amor y rabia, que igualmente puede verse después del de Netflix.
Fiasco Total: La tragedia del festival Astroworld
Ocurrió después de pandemia, pero por algún motivo no todo el mundo recuerda que durante el festival Astroworld de 2021, murieron diez personas, y once más tuvieron ataques al corazón. ¿Dónde? Pues durante el concierto del creador del invento, el rapero Travis Scott, que no se dio cuenta (o no se quiso dar cuenta) de que la gente estaba colapsando, gritando “¡Para el show!” y ayudándose como podía a sobrevivir. No todos salieron adelante, pero el documental de Netflix acaba en una nota positiva, al menos: de la muerte nació la amistad imperecedera. Poco consuelo, eso sí. ¡Ah! El Astroworld, obviamente, nunca volvió a celebrarse, sobre todo tras las disculpas patéticas de Scott. Netflix, ¿podemos no parar de tener nunca documentales sobre festivales que salieron mal? Por favor y gracias.