Desde que Disney se hiciera con la marca Star Wars, la compañía ha probado todo tipo de estrategias para engatusar a su público, desde una nueva trilogía de películas que han salido peor paradas de lo que esperaban, hasta series originales que, en general, han ido gustando. Uno de los proyectos más esperados y con mayores oportunidades para la franquicia era The Acolyte, la serie que acaba de estrenarse por partida doble en Disney Plus. Pero ¿cómo le ha salido la jugada a la plataforma?
The Acolyte era lo que muchos fans de Star Wars querían desde hacía años: una serie basada en la Antigua República, ambientada 100 años antes del alzamiento del Imperio y repleta de Jedis y sables láser. En un principio, tenía todos los ingredientes para hacer algo único en su especie. Sin embargo, al menos en los dos primeros capítulos, no ha ofrecido absolutamente nada que no hayamos visto antes.
Los dos primeros capítulos no aportan nada nuevo
Nada más comenzar la serie, ya nos damos cuenta de que la factura no está más allá de la ficción de Obi-Wan Kenobi, vilipendiada por todos. Todo comienza con una escena de acción entre Mae (Amanda Stenberg, la acólita que da título a la serie) y la Maestra Indara, interpretada magistralmente por Carrie-Anne Moss. Sin embargo, ni la actriz de Matrix consigue alzar una escena que tanto de guión como de fotografía deja mucho que desear… y que queda muy lejos de las batallas épicas a las que nos tiene acostumbrados la saga.
La historia continúa dando contexto a Mae y a la organización Jedi, con un Lee Jung-jae y una Dafne Keen que consiguen aportar algo de calidad a la serie. Pero ni el esfuerzo de estos dos magníficos actores dejan mejor a la serie, puesto que los diálogos, vagos y clichés, hacen que no entremos ni un poquito en la historia.

Por desgracia, el guión está muy lejos de lo que cabría esperar de una serie como The Acolyte, y donde más se ve es en la propia premisa principal. No es más que una nueva versión, a su manera, de la trilogía de precuelas de George Lucas. Pero seamos sinceros; nadie puede igualar a la historia de Darth Vader —y muy pocos a la de Kylo Ren—, y esto es algo que hemos visto ya hasta en Ahsoka. Por tanto, y aunque cuenta con cosas originales, The Acolyte acaba viéndose como un refrito de mil cosas que hemos visto ya en Star Wars… y, por desgracia, como una oportunidad perdida.
Veremos si en los siguientes capítulos la serie nos sorpende con giros que nos hagan decir “vale, esto sí es algo que no hemos visto nunca en Star Wars“. Pero, de momento, todo queda muy lejos de lo que esperábamos como fans. Una pena que se repite una y otra vez en la Star Wars de Disney.