La tercera temporada de Industry, serie original de HBO, lleva poco más de un mes en la plataforma y ya ha provocado que la serie se coloque en el Top 1 de lo más visto de Max. Se repite, por tanto, el éxito de las dos anteriores temporadas, y la ficción sigue creciendo dejando muy claro que se trata de una apuesta británica única del estudio.
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Suscríbete (es GRATIS) ►Pero ¿qué tiene de especial Industry? ¿Por qué esta serie que ya cuenta con 24 episodios tiene tan enganchados al público? Lo cierto es que los motivos son muchos, desde la inclusión de Kit Harington en el reparto principal hasta la trama que recuerda a los mejores momentos de Succession. Pero, aun así, lo cierto es que Industry cuenta con un lenguaje propio que está conquistando a un público cada vez más exigente y exento de propuestas de primer nivel como esta.
Una serie que evidencia el sistema capitalista
Producida a pachas entre HBO y BBC, Industry es una serie única llevada a cabo entre Reino Unido y Estados Unidos que se ambienta en el competitivo y despiadado mundo de las finanzas en Londres. Desde el estrés de los protagonistas hasta la ambición que corre por esos lares y las dinámicas de traición que se suelen repetir, la serie es una especie de nueva versión de El lobo de Wall Street donde nadie está a salvo de caer en bancarrota o de hacerse increíblemente rico de un momento a otro.
Los protagonistas de la ficción son un grupo de jóvenes recién graduados que entran a competir por un número muy limitado de puestos permanentes en Pierpoint & Co., un banco de inversión de primer nivel. A pesar de ser muy amigos, pronto comienzan las rivalidades entre ellos, y ni el amor les salva de caer en una rueda capitalista que barre con todo lo que se ponga por su paso.

Además, la serie también cuenta la cara B de este mundo, que ya de por sí es turbio. Es por ello que las drogas, las fiestas locas y el sexo desenfrenado se dan la mano entre acuerdos, porcentajes y cifras que, sinceramente, son lo menos interesante de Industry.
Entre los personajes principales se encuentran Harper Stern (Myha’la Herrold), una joven estadounidense con un pasado misterioso que busca destacar a toda costa; Yasmin Kara-Hanani (Marisa Abela), una talentosa pero subestimada joven de clase alta que lucha por hacerse escuchar en un entorno dominado por hombres; y Robert Spearing (Harry Lawtey), un joven carismático que se ve tentado por los excesos de la vida financiera. También hay hueco para otros personajes como Herny (Kit Harington) que portan aún más valor a la trama principal.

Como acostumbra HBO (y BBC por su parte), la crudeza de la narrativa es parte evidente de Industry. Destaca por su realismo y su enfoque en los aspectos más oscuros de la vida en el mundo de las finanzas, sin embellecer ni un ápice el estilo de vida de sus personajes. En cierto modo, es un Eat the rich al igual que lo puede ser The White Lotus, aunque de una forma mucho más sutil y menos evidente.
A lo largo de las tres temporadas de la serie, queda claro que Pierpoint & Co. es una olla a presión en la que todo puede pasar, y vemos cómo las decisiones estructurales de una empresa, o incluso sus consecuencias externas, afectan directamente a la vida de los protagonistas. Es un claro ejemplo de cómo el capitalismo puede llevarnos a nuestras vertientes más salvajes, a perdernos por el camino y a llevarnos incluso a la locura.