Windows 10 tiene una función llamada máquinas virtuales con las que se pueden probar archivos desconocidos o documentos .exe que resultan peligrosos. El problema de las máquinas virtuales es que lleva tiempo configurarlas y no es una solución sencilla de usar. Por ello, Microsoft ha decidido incorporar una nueva función llamada Windows Sandbox para ejecutar estos programas en un entorno aislado y temporal que garantiza la seguridad del sistema.
De esta forma, podremos probar a ejecutar archivos sospechosos y así comprobar si son virus o no. Lo bueno de este sistema seguro es que no afecta al rendimiento del sistema ni necesitamos cargar espacio en disco. Además, al acabar las pruebas el entorno seguro o sandbox desaparece junto a todo el contenido por lo que la seguridad está garantizada.

Eso sí, si te decides a probar este entorno seguro debes saber que los requisitos mínimos para ejecutarlo es tener una CPU CON 2 núcleos, 4 GB de memoria RAM y 1 GB de espacio en el disco duro.
Esta característica llegará para el 2019 y estará disponible en las versiones Windows 10 Pro, y Windows 10 Enterprise. En el caso de que quieras saber más acerca de este entorno seguro te dejamos un enlace de Microsoft donde nos informa cómo habilitar esta característica.