Este fin de semana, España hizo historia. Si bien estamos acostumbrados a ver noticias sobre la NASA y otras agencias espaciales, España nunca aparecía mencionada. ¿La razón? Bueno, básicamente que hasta este mismo año no teníamos una agencia espacial propia.
Pero todo ha cambiado este sábado, tras el exitoso lanzamiento del Miura 1, el primer cohete espacial “made in Spain”, y el primer vehículo privado europeo en efectuar un viaje espacial. Y lo mejor de todo: yo, la persona que redacta estas líneas, estuve ahí, en persona, viendo (y viviendo) un acontecimiento único.
La historia del Miura 1 y de PLD Space, la compañía privada alicantina que lo ha creado, no es sencilla. Para empezar, partimos de la base de que básicamente toda su financiación ha sido privada, y para ello tuvieron que buscar a inversores interesados (algo que, como supondréis, no es tarea fácil en los tiempos que corren).
Pero no solo la financiación fue un problema. Tras 12 años de desarrollo, el cohete ya estaba listo para su lanzamiento en mayo de este año, pero las condiciones meteorológicas frustraron los deseos de PLD Space hasta en dos ocasiones: una por las “altas probabilidades de lluvia” y la otra por unas “rachas de viento en altura fuera de límites”.
Aunque los ánimos en la compañía nunca llegaron a estar bajos, a pesar de los contratiempos, el equipo de PLD Space estaba ansioso por lanzar el cohete en el que muchos de ellos, que rondan los 30 años, llevaban trabajando un tercio de sus vidas. Tras sopesarlo mucho, la compañía decidió finalmente que el lanzamiento se llevaría a cabo el 7 de octubre a las 2 de la noche (horario peninsular español).

Y ahí estaba yo, esperando desde la 1 de la noche en la playa de Mazagón (Huelva), junto a cientos de personas que tampoco querían perderse el esperado lanzamiento desde las cercanas instalaciones del Centro de Experimentación de El Arenosillo, en Moguer.
La emoción se palpaba en el ambiente: muchos estábamos con nuestros móviles viendo el streaming de PLD Space en YouTube, donde se mostraba el avance del equipo de ingenieros en las fases previas al lanzamiento. También, como no podía ser de otra forma en España, muchos empezaron a cantar canciones españolas o a gritar el clásico “¡hola, fondo norte!” a lo que otras personas respondían con un sonoro “¡hola, fondo sur!”.
Tras una hora de espera por mi parte (había gente que llevaba horas esperando en la playa), el reloj ya marcaba las 2 de la noche. Sabíamos que el lanzamiento se retrasaba, ya que el marcador del directo sumaba cada vez más tiempo para el despegue. Pero, tras poco más de las 2.15, todo estaba listo y comenzó la cuenta atrás.
Todos estábamos pendientes de si salía bien o no el lanzamiento como si fuera el último tiro de una tanda de penalties que decide el ganador de la Copa Mundial de Fútbol. ¿Saldría bien o se iría todo al garete? Las probabilidades de que todo saliera bien, según PLD Space, eran del 45%. ¿Habríamos esperado en vano todos los presentes?
Pero, como ya sabéis, todo salió bien. En el momento en el que la cuenta atrás marcaba que quedaban 10 segundos para el lanzamiento (el streaming tenía un poco de delay), una gran luz naranja se dejaba ver por las colinas del fondo acompañada del potente sonido del motor TEPREL-B del Miura 1. Pocos segundos después, todo el cielo nocturno era de un brillante color naranja, y tan solo podía verse el intenso brillo del sistema de propulsión del cohete.
El vuelo del Miura 1 duró poco menos de 2 minutos, pero fue más que suficiente para que PLD Space recabara toda la información que necesitaba, gracias a los instrumentos que había a bordo (acompañados de una rueda de queso, una tradición que comenzó Elon Musk en 2010 con su compañía espacial, SpaceX).
Ahora, tras el gran éxito del lanzamiento del Miura 1, el PLD Space ya se ha puesto manos a la obra con el siguiente prototipo de la compañía. Si todo sale bien y los consecuentes lanzamientos de las misiones Miura se llevan a cabo en los plazos previstos, el futuro Miura 5 contaría con la capacidad de llevar al espacio cargas de hasta 450 kilos, algo que sería de gran interés para muchas compañías nacionales e internacionales.
Algo es seguro: a menos que haya algún contratiempo por mi parte, ahí volveré a estar para ver los futuros lanzamientos de PLD Space.