Incluso antes de la llegada de ChatGPT, se ha hablado de si Apple se está quedando atrás en el campo de la inteligencia artificial. Este debate ha ganado fuerza con la explosión de la IA generativa, liderada por empresas como OpenAI, Microsoft o Google. Sin embargo, afirmar que Apple va atrasada en IA es una visión quizá demasiado simplista que no considera la historia y la estrategia de la compañía.
Apple es pionera en aprendizaje automático
Apple ha sido pionera en el uso de aprendizaje automático, un estadio previo a la IA que ahora nos ocupa, en muchos aspectos. Uno de los ejemplos más notables es el reconocimiento de fotos. La app Fotos de Apple utiliza esta tecnología para clasificar automáticamente las imágenes, identificar rostros, escenas y objetos, permitiéndonos búsquedas rápidas y precisas desde hace años. Esta funcionalidad, que parece sencilla, es fruto de complejos algoritmos que Apple ha desarrollado y refinado durante años. Sistemas que, además, siempre han podido ejecutarse de forma local y privada, sin necesidad de que nuestras fotos se escaneen en la nube.
Otro ejemplo que es fácil pasar por alto está en el teclado predictivo. A través del aprendizaje automático, el teclado es capaz de anticipar las palabras que vamos a escribir y de entrenarse con nuestro uso para mejorar la experiencia de escritura. Las recomendaciones de aplicaciones y widgets también llevan tiempo con nosotros y son capaces de aprender de nuestros patrones de uso y preferencias. A esto toca sumarle, por lo menos en los últimos dos años, la fotografía computacional, que es capaz de entender el contexto de los elementos de la foto para aplicar los ajustes y mejoras de forma inteligente.
Estos son solo algunos de los elementos en los que Apple ha integrado el aprendizaje automático de manera más bien discreta desde hace tiempo. No son características que se anuncien con bombo y platillo, pero están ahí, funcionando diariamente para millones de usuarios. Prueba de ello es que desde 2017 los chips de los iPhone incluyen motores neurales para la inferencia de todos los sistemas que acabamos de comentar.
La estrategia de la WWDC y de la cautela
El hecho de que Apple no haya presentado grandes novedades en IA todavía no significa que esté tan atrasada como a veces se comenta. Apple tiene una estrategia muy clara de presentar sus avances más significativos en el software durante la Worldwide Developers Conference, la WWDC. Un enfoque que contrasta con la estrategia de otras empresas que tienden a lanzar productos, en especial de IA, en fases más tempranas y sin esperar a un calendario concreto.
Mark Gurman, en su último boletín semanal, sugiere que Apple podría etiquetar las características de IA de iOS 18 como beta o como una vista previa, similar a lo que hizo con Siri en su lanzamiento en 2011. Tal etiqueta no necesariamente refleja un retraso en el campo, puede que otros productos similares no la utilicen, pero solo hay que ver sus resultados para confirmar que no son un producto terminado.
Aunque la IA generativa ha mostrado capacidades impresionantes, también tiene limitaciones y fallos significativos. Desde errores factuales hasta respuestas sin sentido, pasando por la inherente propensión a sesgos debido a los datos de entrenamiento, estos sistemas aún están lejos de ser perfectos. En este sentido, la decisión de Apple —aún por confirmar— de etiquetar algunas nuevas funciones de IA como beta podría verse no como un signo de retraso, sino como una muestra de responsabilidad ante el estado actual de estos sistemas.
La narrativa de que Apple va atrasada en inteligencia artificial ignora, por lo tanto, muchos de los avances que la compañía ha logrado en este campo a lo largo de los años. Desde el reconocimiento de fotos hasta las recomendaciones personalizadas en varias partes del sistema, Apple ha integrado el aprendizaje automático de manera muy efectiva, a la vez que discreta, en el ecosistema. Ahora, tras la irrupción de la IA generativa en este campo, estamos a solo unos días de ver en que ha estado trabajando la compañía desde hace, por lo menos, un año entero.
Será entonces cuando podremos hacernos una idea de dónde está Apple en relación con otros jugadores del campo de la IA, pero entre tanto, la trayectoria de Apple hasta ahora solo apunta a que podemos llevarnos una buena sorpresa. Ejecución local, aproximación híbrida e incluso un acuerdo con OpenAI son los ingredientes para que la IA de Apple, como ya dijo Tim Cook, adelante a la competencia en varios aspectos.