Max cuenta con un catálogo lleno de blockbusters de primer nivel. Sin duda, la plataforma de streaming de Warner Bros. Discovery ha dejado claro que es la mejor alternativa a la hora de ver grandes películas, y su última incorporación no ha hecho más que confirmarlo. Tal y como acaba de anunciar el propio servicio de VOD, Dune: Parte 2, la secuela del clásico de ciencia ficción, acaba de llegar a Max.

Hasta hace muy poco —con el sorpasso que ha dado Inside Out 2—, Dune: Parte 2 era la película más taquillera de todo 2024, y tan bien fue que poco después de su estreno se confirmó El mesías de Dune, la tercera parte que comenzará su producción dentro de poco. Además, es una de las películas que mejor crítica ha tenido este año, y todo parece indicar a que lo petará en los próximos premios Oscar.
Sin duda, Dune: Parte 2 ha demostrado ser un clásico automático de la ciencia ficción, y es que no solo ha superado con creces a su predecesora, sino que ha terminado de poner a Denis Villeneuve en el Olimpo de los directores de sci-fi. Pero ¿por qué deberías verla cuanto antes en Max (o reverla, en el caso de haberla visto ya en cines)? Os dejamos con algunos motivos.

¿Qué hace de Dune: Parte 2 una película tan especial?
En primer lugar, lo que más llama la atención de Dune: Parte 2 es su narrativa. La historia sigue a Paul Atreides (Timothée Chalamet) después de los eventos trágicos y tumultuosos del primer filme, donde su familia es traicionada y su mundo natal, Arrakis, es atacado.
En esta segunda parte, Paul se une a los Fremen, los habitantes nativos del desértico planeta Arrakis, y comienza su camino para convertirse en el líder que el destino le tiene reservado. Con la ayuda de Chani (Zendaya) y otros aliados Fremen, Paul se prepara para desafiar al Imperio y vengar la traición que destruyó a su familia. La narrativa explora temas de poder, destino, y supervivencia en un entorno hostil y políticamente complejo.

Sin duda, los giros que va tomando la película son de lo mejor que tienen y, sin desvelar nada, solo podemos dejar claro que no es la típica película de aventuras con un gran héroe benevolente. Además, las actuaciones de Chalament, Zendaya, Javier Bardem y Austin Butler, entre otros, hacen que la película tome un calibre sensacional.
Pero, más allá de su profundidad narrativa o de las grandes interpretaciones del elenco, está claro que uno de los mejores aspectos de Dune es su fotografía. Ya la primera película logró el Oscar en este ámbito, y para la segunda parte Denis Villeneuve se ha asegurado de lograr galardones aún más grandes en este sentido.

Cada frame de Dune: Parte 2 justifica cualquier posible premio, pero hay una secuencia en especial que ya desde los tráilers nos llamó la atención: el duelo de gladiadores espaciales que luchan en el planeta Giedi Prime. Es en esta secuencia cuando conocemos al sádico Feyd Rautha de Austin Butler, y lo hacemos de una forma inesperada: en un blanco y negro muy particular, como de pesadilla.
Y es que, más allá de usar el blanco y negro como recurso, Villeneuve se reunió con su director de foto Greig Fraser y decidieron utilizar un sistema empleado muy pocas veces: los infrarrojos. Así lo explica el director en una entrevista para Kevin McCarthy:
“Quería rodar Giedi Prime en blanco y negro. Le conté la idea a Greig, le entusiasmó, y se le ocurrió a él usar infrarrojos. La idea era crear un blanco y negro inquietante en el que la piel se convierte en translúcida y los ojos se vuelven muy negros y agresivos, y eso es algo que nos daría esa necesaria sensación de un mundo extraño en el que el sol elimina todos los colores. Pensé que eso nos diría mucho sobre la psique de los Harkonnens”.
Para conseguir este efecto que Fraser ya había empleado en Rogue One: una historia de Star Wars, el técnico decidió rodar utilizando una cámara ARRI Alexa LF Mini modificada para captar imágenes infrarrojas. Es, básicamente, “la misma que usan las cámaras de seguridad”, creando así imágenes que capturan un espectro de luz que el ojo humano es incapaz de percibir.
Son muchos más los motivos que hacen de ver Dune: Parte 2 una experiencia bestial, desde su diseño de producción único hasta el diseño de sus naves y trajes, pasando evidentemente por una banda sonora soberbia. Pero lo mejor es que lo descubras por ti mismo en Max.