A todos nos ha pasado alguna vez: hay un juego que nos llama muchísimo la atención y que tiene una pinta increíble, pero para sacarle todo el jugo hay que comprar un mando extra que, según prometen, tendrá muchísimo potencial. La esterilla del ‘Dance Dance Revolution’, la tabla del ‘Wii Fit’, etcétera. Pero, una vez hemos jugado, ¿qué hacemos con el mamotreto que venía incorporado?
He aquí seis controles de videojuegos terriblemente específicos que hemos usado una sola vez en nuestra vida, y a los que probablemente nunca más vayamos a sacar partido. Si creías que tu guitarra del ‘Guitar Hero’ había sido una pérdida de dinero, espera a ver lo que se esconde en las cloacas de los videojuegos…
Guitar Hero On Tour

Mientras en las consolas domésticas ‘Guitar Hero’ se estaba convirtiendo en un juego para cuatro jugadores, cada uno con su instrumento, en Nintendo DS fue el momento de desmelenarse y empezar por lo básico: una especie de acordeón que simulaba los cuatro acordes de la guitarra y que apareció para ‘Guitar Hero: On Tour’ y que, como necesitaba de la ranura de Game Boy Advance, fue totalmente incompatible con cualquier modelo posterior de la consola.
De hecho, el equipo que producía el juego lo llamaba ‘Ukelele hero’, aunque, las cosas como son, mantenía su nivel de dificultad en temazos como ‘All Star’, ‘All the small things’, ‘Avalancha’, ‘Le granje’ o ‘Rock and roll all nite’. Durante el siguiente año, el juego tuvo un par de secuelas, ‘Decades’ y ‘Modern hits’ antes de volver al más absoluto de los olvidos. Algunos recordamos nuestro acordeón. Nostalgias raras, supongo.
Ring Fit Adventure

Un caso reciente: Nintendo Switch se propuso, durante la pandemia, a ponernos en forma, y sacaron un aro redondo y flexible junto a una especie de cinturón para la pierna en la que poder encajar los mandos de la consola. El resultado fue el mejor videojuego de la historia para ponerse en forma, ‘Ring fit adventure’, que planteaba distintos niveles, jefes finales y enemigos contra los que enfrentarse a base de sentadillas y sudor.
El problema es que, una vez terminó el ciclo de vida del juego, y tras un DLC gratuito al estilo ‘Beat Saber’, la cosa volvió al olvido más absoluto. Algunos pocos soñamos con una secuela para ayudarnos a bajar kilos otra vez luchando contra monstruos terribles, pero parece que Nintendo no está por la labor.
Wii Zapper

Cambiamos de consola, pero no de compañía: Nintendo es experta en hacernos comprar cosas que no necesitamos… Y para muestra el Wii Zapper, que supuestamente servía para apuntar mejor en los FPS y que era… un trozo de plástico que se vendió casi exclusivamente porque venía acompañado del juego ‘Link’s Crossbow Training’, un spin-off de ‘The Legend of Zelda: Twilight Princess’.
Por poder, podías jugar con él a ‘Resident Evil: The Umbrella Chronicles’, ‘Call Of Duty: World At War’, ‘Dead Space: Extraction’, ‘The House Of The Dead 2 & 3 Return’ y una decena más, pero prácticamente nadie llegó a utilizarlo fuera de Link y su ballesta. Simplemente, y a diferencia de otros periféricos de Wii como el volante, no era divertido. En los no oficiales, como la bola de bolos para ‘Wii Sports’, es mejor no meternos. De ese mundo es imposible volver.
Tony Hawk: Ride

En 2009, la saga de skate ‘Tony Hawk’ ya estaba dando sus últimos coletazos, pero en Robomodo, el nuevo estudio que se encargaría de sus juegos, aún tenían algo que decir: ¿Y si dejamos el mando y jugamos a partir de ahora… con una tabla que tiene acelerómetros y que no permitirá jugar de otra manera? ‘Tony Hawk: Ride’, para PS3, Xbox 360 y Wii, no tuvo éxito entre los críticos y el público no corrió a hacerse con su tabla…
Entre otras cosas, porque todos eran conscientes de que jamás la iban a volver a utilizar y la saga ‘Tony Hawk’ seguiría adelante, a partir de ese momento, jugando con el mando de toda la vida. Aún hubo una secuela, ‘Tony Hawk: Shred’ en la que tuvieron la audacia de vender una nueva tabla ligeramente diferente por 120 euros del ala. En una semana vendió 3000 unidades y a nadie se le ocurrió volver a hablar del periférico en cuestión.
Caña de pescar de SEGA

Hubo un total de seis juegos de pescar para Dreamcast, de los que en Europa tan solo pudimos jugar uno, ‘Sega Bass Fishing’, en 1999, el port de un famoso arcade que consistía, bueno, en pescar con una caña de pescar desde tu sofá. La caña tenía todo lo que alguien puede esperar de un periférico así: sensores de movimiento, vibración, ruletas para traer la cuerda hacia ti y los botones habituales del mando.
Si tuviste la suerte de vivir en Estados Unidos o Japón, estás de suerte, porque allí llegaron varios juegos de pesca más, como ‘Sega marine fishing’ (la secuela de ‘Sega Bass Fishing’), ‘Lake masters pro Dreamcast plus! (que os invito a ver para creer) o ‘Bass Rush Dream: EcoGear PowerWorm Championship’. En el año 2001, solo dos años después de su lanzamiento, los fans de Dreamcast ya pudieron guardar para siempre su caña junto con sus sueños de convertirse en grandes pescadores.
Donkey Konga

Acabamos con Nintendo, cómo no, aunque aquí siento una profunda paradoja: sé perfectamente que era un timo habitual para cobrar de más por un periférico, pero no puedo evitar que ‘Donkey Konga’ me encantase y se posicionara como uno de mis juegos de ritmo favoritos (aunque sea una mera copia de ‘Taiko no Tatsujin’). Toca los bongos, pásate las canciones, disfruta con Donkey Kong y compañía. Aún salieron dos secuelas antes de pasar al olvido.
Bueno, más o menos: ‘Donkey Kong Jungle Beat’ era un plataformas que se podía jugar exclusivamente con los bongos. Iba a haber un juego más de la franquicia, ‘DK Bongo Blast’, pero acabó saliendo para Wii sin poder utilizar este control. Por favor, justicia para los bongos de Donkey Kong. No es tanto pedir.