El mundo mágico de Harry Potter no está pasando por su mejor momento. Esto no es ningún secreto: JK Rowling se ha ganado la antipatía de gran parte del fandom por sus ideas tránsfoba, las generaciones más jóvenes tienden a reírse de los millennials demasiado fans de la saga y su popularidad ha decaído tanto que incluso sagas que se suponían inmortales como Animales Fantásticos han terminado por la puerta de atrás. Sin embargo, en Warner están seguros de que siguen teniendo un diamante entre manos que solo necesitan pulir. Y creen saber cómo.
Harry Potter Cinematic Universe
Y es que hay dos proyectos en el futuro preparados para resucitar la saga (o llevarla a boxes de manera eterna). Por un lado, el reboot de Max en forma de serie, que se estrenará a lo largo de 2026 y de la que aún sabemos muy -muy- poco. Por otro, la secuela de lo único que realmente le ha funcionado al Wizarding World últimamente: Hogwarts Legacy 2 ya está en preparación y no han querido correr ningún riesgo.
Por eso ya han anunciado que las narrativas de ambos productos estarán interconectadas y sus responsables se están coordinando para hacer, por así decirlo, un Universo Marvel pero de Hogwarts. David Haddad, el director de juegos en Warner, ha afirmado que “nuestros datos nos indican que no hay grandes distinciones entre la versión joven y la adulta de un fan. Son fans profundos de Harry Potter, e intentamos construir experiencias auténticas para deleitarles”. Que es lo mismo que decir nada, pero al menos parece que están interesados en preservar la “experiencia”.
Eso sí, los fans más críticos pueden estar tranquilos con todo esto, porque JK Rowling está fuera de todo lo que tiene que ver con la saga más allá de los libros, aunque siguen consultándole: “Si vamos a ir más allá en una conversación sobre el canon, queremos estar seguros de que todos estén cómodos con lo que hacemos“. Habrá que ver si Hogwarts Legacy 2 y el Harry Potter de Max comparten, al final, algo más que un par de referencias de fondo… porque no parece que Rowling les deje ir muchísimo más allá.